Morena Sonora: la gran alianza
Entre el 15 y 22 de julio, más menos, el Consejo Nacional de Elecciones de Morena definirá quiénes pasarán a la siguiente fase, la cual concluirá a finales de agosto con una segunda encuesta definitoria para nombrar al coordinador o coordinadora estatal de la 4T.
En este escenario, Omar del Valle Colosio —del PVEM y uno de los seis que compiten— no pidió licencia en el Congreso del Estado aunque asegura que no lo necesita pero es un requisito obligatorio y tajante. Al no haber hecho campaña, al igual que María Dolores del Río, ambos simplemente no pintan en esta carrera.
Froylán Gámez Gamboa, de 41 años, es el más joven de los contendientes y representa el cambio generacional que busca Alfonso Durazo. El egresado de Economía de la Unison cerró con fuerza sus asambleas en el sur (Navojoa, Benito Juárez y Bacobampo, apoyado por Pedro Iván Mendívil, coordinador en el distrito 7 del PT).
Su estructura no son los viejos sectores, sino jóvenes de su alma mater y los equipos que tejió a su paso por la SEC, Isssteson y el Instituto de Becas. Ramón Flores, dirigente estatal, le opera la avanzada en los municipios petistas del norte, mientras que el alcalde de Caborca, Abraham "El Cubano" Mier —quien ya siente tener una diputación en el bolsillo por esta apuesta—, le mueve el desierto. Las últimas encuestas le dan un 7% de probabilidades, pero su capital es de futuro.
Por su parte, Célida López (46 años) juega a la doble banda: por un lado, se acopla a su casa de origen —el padrecismo— y, por el otro, se mimetiza con el PT. Su meta es continuar en la palestra pública a como dé lugar. Algunos estudios demoscópicos la colocan a la par de los punteros y la mayoría no la baja del tercer sitio.
A su paso por la administración pública supo tender puentes donde Morena suele batallar: con los agricultores y ganaderos del centro-norte y San Luis Río Colorado. Alcaldes pesqueros y del corredor fronterizo simpatizan con su estilo "echado para adelante". Nacida en Puerto Peñasco, sus paisanos la respaldan, y como exalcaldesa de Hermosillo, las redes urbanas que construyó (2018-2021) siguen vivas. Célida es la carta con mayor conocimiento de nombre en la capital, lo cual es oro en encuestas masivas; ella juega en el aire, en la opinión pública y en la gestión de crisis.
En la esquina de la "izquierda pura" está Lorenia Valles (49 años). Antes de fundar Morena, militó dos décadas en el PRD, partido que hoy se llama Macizo y cuya estructura le apoya. Se vende libre de herencias priistas o panistas. Sus operadores clave en el sur se concentran con el alcalde de Navojoa, Jorge Elías Retes; en el norte, con Juan Gim en Nogales, y en el noreste con la diputada Karina Olivares en Agua Prieta y alrededores. Hay otras legisladoras que también le apoyan como embajadoras territoriales.
Su verdadero músculo son los programas sociales de la Secretaría del Bienestar, comandada por Fernando Rojo de la Vega, y la estructura que dejó en el DIF junto a su suplente en el Senado y brazo derecho, Teresita Vázquez Ochoa, otrora ex directora de Atención a Población Vulnerable cuando ambas construyeron una red de delegados locales y comités en prácticamente todos los municipios que hoy forman la base del "lorenismo".
Y finalmente, Javier Lamarque Cano (72 años), quien ya sentenció que de perder no regresará a la alcaldía de Cajeme. Así de seguro está. En sus últimas fotos se le vio rodeado de personajes de la vieja guardia panista y del padrecismo: el ex diputado Luis Alberto Plascencia y Félix Rafael Silva, exdirector de OOMAPAS, a quienes se sumaron las redes albiazules que en su momento apoyaron al independiente Rodrigo Bours. No son militantes de a pie; son operadores que en los años dorados de Guillermo Padrés (2009-2015) movían las estructuras del PAN en Cajeme.
Meter al padrecismo por la puerta de atrás ya le costó embates del equipo de Lorenia, quienes lo acusan de "deslavar" los principios del partido. Pero los lorenistas no han visto la jugada de fondo: el posible apoyo y alianza de Célida López —cuadrando de nuevo su liga con Padrés— hacia Javier Lamarque, pacto que tendría que concretarse en los próximos días de julio.
Célida serviría además como el puente para que el PT de Froylán se una a este fortísimo bloque en un ganar-ganar palpable. Al final, la lógica es fría: aun si las reglas de paridad obligaran a Morena a postular a una mujer en Sonora, que es lo que quiere el gobernador Durazo al apoyar a Lorenia, este bloque del PT, quizá el Verde ahora con Maloro al frente, el padrecismo y la venia de la presidenta Claudia Sheinbaum (no olviden que Lamarque es su favorecido histórico), bien pudieran ponerlo en la contienda final por la silla de Palacio. Con encuesta, o sin encuesta a su favor.
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorando en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones…
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