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No cualquiera…

2026-06-18 | Armando Vásquez A. | Sección:

En el desayuno del grupo de periodistas Contrapunto 10 con la tesorera Flor Ayala, fue posible avizorar desde el perfil de alcalde que requiere el municipio y las patadas bajo la mesa que propina el Estado, hasta el capital político que Toño Astiazarán consolida con base en el buen gobierno y el reto de incorporar ocho mil hectáreas más al casco urbano (hoy de diez mil), con una proyección de crecimiento a diez o quince años.

Ya no se trata de que cualquiera pueda dirigir los destinos de Hermosillo solo porque asegura que puede o porque está apalancado en la gracia del próximo gobernador. Tampoco se vale ver a la capital como un ranchito de fácil manejo que, por cierto, cuenta con más de cinco mil empleados; y mucho menos nadar de muertito, sosteniéndose en el día a día. En esto, como en todo, si no hay crecimiento, el agua se estanca y se pudre.

Con independencia de que Flor Ayala se apunta como posible candidata —siempre y cuando sea en alianza de partidos, según indicó—, un hecho claro es que en sus casi seis años al frente de la Tesorería logró enfrentar retos con éxito, como el llegar en 2021 a administrar escasos 14 millones de pesos en caja teniendo que pagar ese mismo mes 90 millones de pesos de nómina. Hizo su magia.

Hoy se ufana al decir que, de los 500 mil contribuyentes hermosillenses, se cuenta con una base cumplidora del 35% (175 mil), la cual permite generar ingresos propios por tres mil 500 millones de los diez mil millones de pesos que corresponden al presupuesto total municipal. Aclaró que un sistema óptimo que garantice la sustentabilidad del Ayuntamiento requiere un incremento de entre el 15% y 20% anual en la recaudación propia.

Lo que no dijo es que esos 175 mil ciudadanos cumplidos en automático se convierten en futuros votantes exigentes que no se venderán por una despensa; saben perfectamente cuánto les cuesta vivir en nuestra ciudad, cuentan con una opinión crítica condicionada al resultado visible y para la cual hechos son amores y no buenas razones.

Si tomamos en cuenta que Hermosillo cuenta con 678 mil electores con credencial de elector en mano, de los cuales vota la mitad, y que de estos se requieren arriba de 160 mil para ganar (Toño obtuvo 157 mil sufragios en su reelección), este nuevo indicador coloca en la mesa un punto de reflexión para la oposición pues los capitalinos exigirá una narrativa más allá del simple discurso político, la cara bonita o el apoyo gubernamental. La vara está alta.

Por eso no es extraño que la presión del Estado se haya centrado en una guerra sucia contra Toño en materia de baches, tema que ya prácticamente quedó en el olvido en redes al visibilizarse el trabajo a través de la plataforma digital https://bachometro.hermosillo.gob.mx/ o en la zozobra mensual que han querido imponer con el suministro de agua.

Ha de saber que, por el Acueducto Independencia, Hermosillo pagaba mensualmente de luz 22 millones de pesos, monto que la Tesorería logró reducir a 15 millones gracias a una estrategia financiera y esquemas de ahorro. El marco legal que dio vida a dicha obra estipula con total claridad que la operación física y el costo de la energía eléctrica son obligaciones estrictas del Estado. Pataditas palaciegas. Sume a ello que mes tras mes estén friegue y friegue con que cerrarán la llave del suministro si el municipio no coopera, además, con insumos químicos de mantenimiento.

Flor Ayala recordó otro reto interesante: la distribución del presupuesto anual para Hermosillo se sigue calculando con base en el censo de población de hace más de dos décadas, bajo una población de 400 mil habitantes, y no con la tasa real del INEGI del 2020 (936 mil), aunque la Conapo ya maneja un millón 30 mil habitantes. Por este desfase, por cierto, ya hay una denuncia legal en curso.

Este rezago lo ataja el Estado señalando que la cobija de la repartición presupuestal es una sola, pero la ingeniera Industrial y de Sistemas egresada del ITESM campus Monterrey, justifica la exigencia al hablar de que la Federación no contabiliza la cantidad de personas de otros municipios que se vienen a vivir a la capital, destacando sobre todo el éxodo proveniente de Ciudad Obregón.

De acuerdo con el INEGI y las proyecciones demográficas vigentes, Hermosillo crece a una tasa promedio de entre 1.5% y 1.8% anual, lo que representa entre 13 y 16 mil nuevos habitantes. De estos, el 45% es por nacimientos y el resto por una migración de pobladores que, según el Consejo Estatal de Población, provienen principalmente de 27 municipios cuasi fantasmas (localidades con menos de dos mil habitantes y cuya cifra sigue cayendo) tanto del desierto, la sierra alta y baja, así como del Río Sonora, corrientes migratorias que se aglutinan también en Nogales y Obregón.

El otro gran reto del que se habló en la sobremesa fue la construcción de los libramientos Norte y Sur de Hermosillo, un plan que, según recordó Flor Ayala, empezó a tejerse desde el primer día que tomaron posesión en 2021. Cabe recordar que en 2016 se promulgó la Ley de Disciplina Financiera federal, la cual prohibió el endeudamiento irresponsable de los municipios y los colocó bajo el visto bueno de Hacienda con un estricto sistema de alertas: rojo (endeudado, atado de manos y ni para donde hacerse), amarillo (en observación, pero ahí la llevas) y verde (la libraste, finanzas sostenibles).

Hermosillo arrastraba en 2021 un adeudo de mil 800 millones de pesos con la banca y casi mil millones más a proveedores (un boquete real de casi tres mil millones de pesos). Para 2023, la Federación les otorgó formalmente la luz verde, lo que desarmó el castigo bancario al permitirles bajar la sobretasa de interés de la deuda del 2.6% a un histórico 0.67%. Se les pagó a los proveedores locales, se rebajaron los préstamos bancarios en cerca de 400 millones de pesos para situar la deuda de largo plazo en mil 400 millones —una cifra totalmente manejable— y se recuperó la confianza de las agencias calificadoras internacionales.

En paralelo, se realizaron todas aquellas acciones legales, políticas y financieras para lograr que Hermosillo fuera el primer ayuntamiento en el país en otorgar un título de concesión propio para una autopista de 30 kilómetros, con una inversión superior a los mil 180 millones de pesos, ejecutada bajo un esquema público-privado a 30 años. La primera piedra del Libramiento Norponiente se colocó en septiembre de 2025 y sus primeros tramos ya son una realidad transitable. Su contraparte, el Libramiento Sur, se encuentra en fase analítica y legal con alrededor de un 15% de avance general.

Lo que encierran ambos libramientos en esta pinza vial es una bolsa de ocho mil hectáreas de reserva territorial formal al interior del circuito para Hermosillo, y un impacto económico similar allende estas vías, conforme a los especialistas en desarrollo urbano de instituciones como El Colegio de Sonora. Se perfila, bajo este orden estructural, un crecimiento metropolitano que blindará el desarrollo de la capital para el próximo millón de habitantes en los diez o quince años proyectados según investigué.

La tesorera adelantó que en el corto plazo darán a conocer una herramienta digital pública similar a la que opera en el Condado de Maricopa, en Arizona, el ciudadano podrá observar la planeación, el mapeo, las políticas implementadas, cobro de impuestos, valor catastral y estrategias definidas de desarrollo para las áreas que abrirá esa nueva frontera de los libramientos. Habrá que estar atentos.

En los portafolios de ciudades en crecimiento que se presentan en Phoenix o en las mesas de negocios de Chicago y Nueva York, Hermosillo despliega una carpeta con argumentos macizos (sin alusión al PRD), que otorgan certidumbre al inversionista: seguridad pública (una anomalía estadística positiva en el país conforme a datos de la ENSU-INEGI impulsada por su flotilla de patrullas eléctricas), talento humano especializado (gracias a sus cuarenta universidades y centros de investigación), movilidad estratégica y una administración eficiente pues no se han publicado manchas de posible corrupción. “Por eso alcanza el dinero”, llegó a blandir Flor Ayala.

En suma, una plataforma a cuatro horas de la frontera, ideal para el nearshoring, que no solo busca tierra barata sino ciudades ordenadas donde el capital financiero pueda dormir tranquilo. Dejemos de lado los accesorios construidos --parques, centros deportivos, etcétera—y las acciones en materia de medio ambiente, energía, inclusión ciudadana en la decisión de obras públicas, macro eventos, entre otros detalles sumatorios.

Entonces lector, después de visualizar el Hermosillo que se viene, ¿aún considera factible que los capitalinos vayan a escoger a cualquiera para ser gobernados?, ¿ya checó los perfiles de todos los suspirantes?, ¿a quién le podemos confiar la llave de nuestra casa? Vivos, hay que estar muy vivos, pues las equivocaciones en el desarrollo de una ciudad se pagan extremadamente caras.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorando en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones…                                                                                                                                                                                                                                  

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