6336435970_e82257563d_b

El juego sucio del INE

2026-06-10 | Armando Vásquez A. | Sección:

EL INE DEBIÓ resolver el pasado 31 de mayo cuáles organizaciones recibirían sus registros como partidos políticos nacionales (artículo 19 de la Ley General de Partidos Políticos). Ya han pasado diez días de esa fecha fatal y nada. Como estamos justamente ocupados y distraídos con el mundial de fútbol, este tema de alta trascendencia pública ha pasado a segundo término a pesar de su enorme gravedad.

Lo último que se sabe es que apenas este martes el INE emitió un comunicado oficial (el número 230 de su Comisión de Prerrogativas) justificando que los procedimientos técnicos y las revisiones de fiscalización siguen en marcha, bajo el argumento de que "solo las organizaciones que cumplan estrictamente la ley obtendrán su registro".

¿Y dónde está la trampa?

El INE violentó flagrantemente el numeral uno del artículo 19 de la LGPP que dice textualmente: “El Instituto o el Organismo Público Local que corresponda, elaborará el proyecto de dictamen y dentro del plazo de sesenta días contados a partir de que tenga conocimiento de la presentación de la solicitud de registro, resolverá lo conducente”. Esa fecha concluyó y se extinguió el 31 de mayo.

Sin embargo, el árbitro se aferró mañosamente al numeral dos para intentar vestirse de legalidad:

“Cuando proceda, expedirá el certificado correspondiente haciendo constar el registro. En caso de negativa fundamentará las causas que la motivan y lo comunicará a los interesados. El registro de los partidos políticos surtirá efectos constitutivos a partir del primer día del mes de julio del año previo al de la elección.”

El INE debió realizar una sesión extraordinaria antes de que expirara el plazo de mayo para formalizar un aplazamiento. Todo indica que ralentizaron el análisis al verse rebasados por el cruce de doble afiliación de los ciudadanos; y aquí entra, como hachazo definitivo para provocar tal tardanza, la inyección que Morena estableció en el sistema al refrendar un padrón masivo de doce millones 250 mil afiliados.

Así las cosas, el INE tendrá que realizar una sesión extraordinaria fuera de los tiempos debidos —la cual se perfila para finales de junio por los millones de datos que faltan por esculcar—. En esa mesa, donde con seis consejeros se arma el quórum legal pero donde el bloque de la 4T ya controla el número mágico de ocho votos, los que se requieren para definir qué organizaciones pasaron la última aduana.

Son cinco las organizaciones en la palestra: “Que Siga la Democracia” y el “Partido PAZ” (plenamente pro-morenistas), “México Tiene Vida” que busca morderle el ala derecha al PAN, “Interacción Empática” que va por los restos de la izquierda moderada, y “Somos México” que le disputa el discurso fresco a Movimiento Ciudadano. Saque cuentas de cuáles organizaciones llevan ventaja.

A las organizaciones independientes sólo les dejan el desamparo del numeral tres: la vía del litigio. La resolución se publicará en el Diario Oficial de la Federación y podrá ser recurrida ante el Tribunal Electoral. Es decir, tras la sesión de finales de junio, las agrupaciones rechazadas tendrán apenas cuatro días para impugnar y plantear su defensa —revisando miles de documentos— ante unos magistrados que tardarán entre cuatro y seis semanas en resolverles. Para cuando salgan del tribunal, el proceso electoral de septiembre ya les estará respirando en la nuca.

Pero los tiempos no casan a favor de quienes reciban la bendición del registro. Al nacer el 1 de julio, habrá que restarle mínimo quince días de existencia para acreditar ante la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas las nuevas cuentas bancarias institucionales —ya bajo el régimen fiscal de Partido Político y no de Asociación Civil ante el SAT—, así como dar de alta a sus responsables de finanzas.

A partir del 15 de julio deberán instalar formalmente sus Comités Ejecutivos Nacionales y Estatales, registrar a sus representantes ante el Consejo General del INE y los OPLEs, y diseñar a marchas forzadas sus reglamentos internos para la selección de candidatos.

Antes de la entrega física del registro no tienen derecho a nada, ni siquiera a pedir prestado para subsistir el bache de junio. La fiscalización del INE es implacable. Las prerrogativas públicas que recibirán serán del dos por ciento del fondo que manejan los partidos tradicionales, a dividirse en partes iguales entre los que pasen. Hablamos de una bolsa total de 147 millones de pesos anuales, pero que se les irá entregando a cuentagotas mensuales de julio a diciembre.

Ese dinero deberá alcanzarles para rentar oficinas en los 300 distritos del país, pagar servicios y nóminas. La Unidad Técnica de Fiscalización prohíbe estrictamente arrastrar deudas excesivas con proveedores o recibir "préstamos" sospechosos de empresas. Si los nuevos partidos se endeudan en junio para empezar a montar cuarteles antes de recibir el dinero público, el INE los puede degollar de inmediato.

La única vía de oxígeno es el financiamiento privado: se les permitirá recibir apoyos de simpatizantes —nunca empresas— por un monto de hasta 3.3 millones de pesos por persona, con un techo global de 66 millones anuales. Y si piensa que el préstamo gratuito de un edificio les aliviará la carga, la respuesta es no; la UTF obligará a tasar ese inmueble a valor de mercado y a descontarlo de su tope de ingresos.

Su verdadera rendija de esperanza llegará hasta las precampañas y campañas de 2027. Ahí el INE les inyectará una bolsa extra de unos 5 millones de pesos para gastos de campaña que frente a los miles de millones de los partidos tradicionales no pintan para nada.

Lo que sí representa un tesoro invaluable es el aire pues entrarán en la bolsa equitativa de los spots de radio y televisión, garantizando cerca de una veintena de comerciales diarios en cada estación y canal de televisión de la República durante la campaña de marzo a mayo de 2027. Serán millones de impactos gratuitos.

La última ventaja de estos nuevos jugadores es que, por ley, están obligados a ir solos en su primera elección general. Al no poder conformar coaliciones, se ahorrarán el desgaste de los meses de septiembre a noviembre, un proceso que suele fracturar y dejar agarrados de las greñas a los partidos tradicionales por el reparto de candidaturas en sus alianzas. El juego está en marcha, las cartas están marcadas y el reloj del INE sigue corriendo a favor del régimen.


EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorando en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones…                                                                                                                                                                                                                                  

Correo electrónico:

archivoconfidencial@hotmail.com

https://www.facebook.com/armando.vazquez.3304