Salvando al soldado INE

2026-11-04 | Armando Vásquez A. | Columna Archivo Confidencial
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ES CUESTIÓN DE ponerle más neurona al asunto y ver lo que ocurre en el INE como una gran ventana de oportunidad para que su credibilidad crezca a los parámetros de entre 1996-2005 cuando su aprobación rondaba el 65-70% y era uno de los tres en los que la ciudadanía tenía confianza en aquel entonces, poquito atrás del Ejército y de la Iglesia.

Lo que más le conviene al partido en el poder es que la gente no vote. Si de por sí en las intermedias baja a niveles de alrededor del 50% si bien va, pues ahora con esto de la corrupción en el INE el desencanto puede llegar a provocar mayor abstencionismo. ¿Qué se puede hacer?

Ahora que el INE elevó a nivel penal la denuncia, el Estado, a través de la FGR determinará si procede la prisión preventiva justificada, diferente a la oficiosa que debe imponerla un juez de forma automática. Así, deberá solicitarla y demostrar con datos de prueba reales que hay riesgo de fuga, peligro para testigos u obstaculización. Por lo pronto Guadalupe Taddei, se ha publicado, se sospecha que se encuentra en Arizona. Quien sabe dónde estarán los 30 funcionarios que ya renunciaron al INE y vinculados al caso.

Por lo pronto la oposición logró ayer que se retrasara la convocatoria para elegir a la nueva titular del INE porque solicitan que se quite la facultad a la consejera presidente de imponer a quienes ocuparán los diferentes cargos, tal y como ocurrió con Taddei a quien le dieron esa facultad y ocurrió lo ya conocido.

Bajo esta tardanza lo más seguro es que los diez consejeros –de once que deberían de ser– acuerpen al instituto con encargados de despacho, pues el INE no puede retrasar su caminar, lo cual no será ni fácil ni rápido. Eso nos llevará a que entre lo que la Cámara de Diputados y el nombramiento de los nuevos funcionarios ocurre, pasarán entre mes y medio y dos meses, lo que nos lleva a principios de enero para que esto llegue a su destino final.

Lo grave de esto es que no se ve el fin de remoción de funcionarios y colocar en los niveles altos a personas que no cuentan con capacidad, memoria o inteligencia operativa dañará en automático el proceso electoral. Hay seis ejemplos de esto:

1. Registro Federal de Electores: Actualiza permanentemente el Padrón Electoral y la Lista Nominal con fotografía, gestiona la expedición de credenciales de elector y coordina la cartografía electoral (distritación). Es la base de la certeza jurídica. Sin un titular ratificado, se vulnera la auditoría del padrón, la entrega a tiempo de listas nominales a partidos políticos y el resguardo de datos personales de más de 95 millones de ciudadanos.

2. Organización Electoral: Diseña, imprime y distribuye las boletas y materiales electorales con medidas de seguridad; coordina la logística del día de la jornada (instalación de casillas) y administra los sistemas del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y los Cómputos Distritales. Un fallo o retraso directivo en esta área compromete la impresión segura del papel moneda de las boletas, la cadena de custodia de los paquetes electorales y la estabilidad técnica del PREP el día de la elección.

3. Capacitación Electoral y Educación Cívica: Diseña las estrategias para insacular (sortear) y capacitar a más de 1.5 millones de ciudadanos que actúan como funcionarios de casilla; coordina la contratación de los miles de Capacitadores Asistentes Electorales y Supervisores. Es el brazo operativo que conecta con la ciudadanía. Su falta provoca desorganización en el reclutamiento de CAEs, errores en el llenado de actas de escrutinio por mala capacitación y el riesgo de casillas no instaladas el día de la jornada.

4. Prerrogativas y Partidos Políticos: Administra y distribuye el financiamiento público a los partidos políticos; asigna y monitorea los tiempos del Estado en radio y televisión para precampañas y campañas; verifica la autenticidad de los padrones de militantes y firmas para candidaturas independientes. Su ausencia legal genera un alto riesgo de litigiosidad por omisiones o sesgos en el monitoreo de pautas de radio/TV y discrepancias en el reparto de prerrogativas económicas a los partidos.

5. Administración: Administra todo el presupuesto del instituto, la nómina nacional, licitaciones de bienes/servicios y las contrataciones del personal eventual para los procesos electorales. La parálisis o falta de firma de un titular para autorizar licitaciones críticas (como sistemas informáticos, arrendamiento de vehículos o insumos de casilla) puede frenar la operación completa del INE.

6. Servicio Profesional Electoral Nacional: Regula los concursos de ingreso, evaluación, promociones y sanciones del cuerpo civil de carrera técnica del INE a nivel nacional (los vocales y mandos permanentes). Al faltar el titular se debilita la independencia y estabilidad del personal permanente, abriendo la puerta a la discrecionalidad en la designación de suplencias temporales.

El detalle es que cada acuerdo firmado por un encargado de despacho puede ser impugnado por los partidos políticos ante la Sala Superior del TEPJF bajo el argumento de "falta de competencia o legitimidad" al no contar con el respaldo de la mayoría cualificada, además de que puede ser removido en cualquier momento por la Presidencia del INE, lo que resta margen de independencia técnica para tomar decisiones firmes frente a presiones partidistas.

Las decisiones logísticas de un proceso electoral federal se planean con 12 a 18 meses de anticipación. Operar el proceso con titulares provisionales improvisados debilita los controles de calidad en el PREP, la fiscalización y la distribución de materiales. Además, ya hay procesos que deberían estar en marcha como el de capacitación de 1.5 millones de ciudadanos. Aunado a ello falta elegir a la secretaria ejecutiva, que es el puesto técnico de mayor peso pues coordina toda la maquinaria del instituto.

Se ha ido el 70% de la cúpula y aún faltan los despidos en aquellos OPLEs a los que haya llegado la contaminación Taddei, que son 160 cargos más —aunque claro que no todos—, pero aun así los tiempos no cuadran. Por eso, si hablamos de una ventana de oportunidad, el primer paso deberá ser obligatoriamente colocar a perfiles con capacidad probada y trayectoria técnica, haciendo a un lado las lealtades partidistas. El único jefe del árbitro electoral debe ser el ciudadano, no las cuotas de poder.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorando en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones…                                                                                                                                                                                                                                  

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