Ya legó la hepatitis infantil a México; ¿asumirá salud la misma negligencia que ante COVID-19? 

2022-05-13 | Sonora Hoy | Columna
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NIDO DE VÍBORAS


SSSSSSSS… En enero de 2020, cuando la pandemia de COVID19 ya era una dolorosa realidad en varias partes del mundo, las autoridades de Salud de nuestro país consideraban que ese virus no llegaría a México; y que si lo hacía, no iba a pasar de ser una gripe, la cual nos haría los mandados, porque “los mexicanos somos muy chingones”. Al Presidente Andrés Manuel López Obrador solo le faltó decir eso, en una especie de burla a la inteligencia de sus seguidores y detractores, por igual.

Pero, todavía más grave que esas falacias, fueron las órdenes que dio el Jefe del Ejecutivo Federal de que no se suspendieran las llegadas de vuelos y cruceros procedentes de países que acusaban contagios y muertes al por mayor. Al mismo tiempo, invitaba a la población a no usar cubrebocas, a salir, a abrazarse y en una palabra, a cometer toda clase de estupideces, todas a contracorriente de lo que ordenaba la Organización Mundial de la Salud, la OPS (Panamericana); es decir, de todo aquello que representaba una estrategia mundial de contención, control y orden de la epidemia.

El resultado todos lo conocemos. Por culpa de esa fallida política de Salud del Gobierno Federal, considerada por muchos como criminal, México alcanzó las 626,000 muertes por la pandemia, según cálculos de la OMS tomando en cuenta el exceso de mortalidad asociado con el COVID-19, aunque las cifras oficiales no van más allá de los 5.75 millones de contagios y de 324,000 defunciones.

En ese concierto de irresponsabilidades, y gracias a una política más seria y comprometida con la vida, Sonora llegó a los 166,000 contagios y las 10,119 muertes, según cifras oficiales.

Y eso que todavía queda pendiente un considerable número de mexicanos –y sonorenses- de la tercera edad sin recibir el cuadro básico de vacunación, no obstante que fue en este segmento de la población en el que causó más estragos el Coronavirus.

Gracias a esta política errática, México es el cuarto país en el mundo con mayor número de defunciones, después de Estados Unidos, Brasil e India, todos ellos con población mayor que el nuestro por varias veces e, incluso, India tiene 10 veces más habitantes.

Lo que sigue es el juicio de la Historia y desde luego, el de un jurado que siente en el banquillo de los acusados a los verdaderos responsables de los cientos de miles de muertes que pudieron evitarse con solo asumir una actitud racional frente al peligro de una pandemia, como la que no se había presentado en el mundo desde hacía 100 años.

Hoy, la amenaza mundial es la epidemia de Hepatitis Infantil la cual, como hace más de dos años, empezó a presentarse en otros países y, al igual que entonces, ya salió un mequetrefe de Salud federal a decir que no existe evidencia alguna de que en México pudiera haber un brote de esa enfermedad en los niños.

Pero, ¿Qué cree? Al contrario de lo que ese mequetrefe dijo hace apenas unos días, ya se confirmaron cuatro casos de hepatitis aguda infantil en Nuevo León, según la información que proporcionó Alma Rosa Marroquín, Secretaria de Salud de aquella entidad, quien pidió a la población estar tranquila y atender las recomendaciones.

La hepatitis es una inflamación del hígado y es ocasionada por diversas causas; los agentes infecciosos más frecuentes son los virus responsables de la hepatitis A, B, C, D y E. Cuando la inflamación ocurre de manera rápida y abrupta se considera aguda.

Algunos de los signos de alerta son dolor abdominal, diarrea, vómito, y piel y mucosas amarillas (ictericia). La recomendó es que si se detectan los síntomas es necesario acudir a atención médica.

Por lo general e históricamente, la hepatitis en los niños ha sido una enfermedad relativamente benigna ocasionada en su mayoría de veces por un virus conocido como virus de hepatitis A; pero que esencialmente en estos casos no se ha identificado.

La Secretaría de Salud de Nuevo León informó que en la entidad se reportaron cuatro casos en menores de 16 años con diagnóstico de hepatitis aguda e incremento de las enzimas hepáticas, los cuales se encuentran estables. “Es necesario estar atentos ante cualquier síntoma que nos pueda hacer sospechar que el niño pueda desarrollar una hepatitis”, señaló la dependencia.

Previamente, la OMS había reportado 348 casos en 21 países, incluyendo 26 niños que requirieron trasplante hepático, hasta el 10 de mayo pasado. De igual manera se detalló que este padecimiento fue reportado por primera vez el pasado 5 de abril por el Centro Nacional de Enlace para el Reglamento Sanitario Internacional de Reino Unido.

Entre las recomendaciones básicas se encuentran lavar y desinfectar frecuentemente las manos; cubrir nariz y boca al estornudar o toser, de preferencia usar un pañuelo de papel y tirarlo a la basura después de usarlo, evitar compartir alimentos, bebidas, cubiertos y platos, así como limpiar y desinfectar frecuentemente juguetes y objetos que puedan ser llevados a la boca por los menores.

Pues, de seguro las autoridades federales, como siempre, seguirán saliendo con su “domingo 7”, tal y como lo hicieron con el COVID19, cuando demostraron con creces, que la vida de los adultos mayores les importa un pepino. La verdad, tampoco hay esperanzas de que con la hepatitis Infantil las cosas vayan a mejorar, pues ya sabemos que tampoco los niños le importan a este Gobierno Federal. ¿Pruebas? Las hay hasta para tirar para arriba.

La esperanza para los sonorenses es que desde el Gobierno del Estado se adopten políticas responsables de información sobre la hepatitis, se extiendan todas las recomendaciones del caso y pongan a disposición de la gente todos los mecanismos para que no se registre ni una sola víctima mortal por esta enfermedad, que sea atribuible a la negligencia del gobierno.

Y de seguro así será, porque aquí en Sonora la vida de los niños, al igual que de los adultos sí importa. Y mucho.

SSSSSSSS… En su conferencia mañanera de este jueves en Palacio Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador declaró que además de cuidar a los elementos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional, su gobierno también cuida a los integrantes de las bandas porque “son seres humanos”.

Jamás creímos, millones de mexicanos, que algún Presidente de México sería capaz de decir algo así. Menos, después de ver la humillación que recibió una patrulla de elementos castrenses a manos de bandas de delincuentes que los hicieron huir.

¡Cuánta falta hicieron entre esos militares “correlones” los dos 'valentones' y 'bravucones' “juanes” que mataron a balazos a un estudiante en Irapuato, Guanajuato, hace dos semanas, aproximadamente, dejando herida de gravedad a una compañera del ahora occiso! O los que les dieron por la espalda a dos activistas por el agua, allá en Chihuahua, en septiembre del 2020, si mal no recordamos.

¿Huir despavoridos ante el ataque de delincuentes es ser responsables? ¿Merecen compasión, ternura, que los abracen y los besen, los sicarios que les tiraban a matar a los soldaditos esos? De plano, México está convertido en un mundo al revés.

SSSSSSSS… Fue un gusto encontrar de nuevo en activo al reconocido comunicador Eduardo Álvarez, quien por largos años se desempeñó como reportero y jefe de información de Canal 12 Televisa Hermosillo; después, como muchos otros colegas, se aprovechó su experiencia en la comunicación oficial y ahora, lo vemos de vuelta en el campo de batalla, en el equipo de trabajo de uno de los aspirantes a dirigir el PRI Sonora.

En los puestos que le han conferido a “Lalo”, como le conocen sus cercanos, siempre ha respondido con la mayor de las entregas y con un altísimo nivel de capacidad características que, sin duda, son una garantía para quienes han depositado en él la confianza en el manejo de los medios de comunicación. Enhorabuena, Lalo.