Negligencia reciclada

2021-11-30 | Samuel Valenzuela | Columna
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ENTRETELONES, POR SAMUEL VALENZUELA O.

Cuando el Covid-19 asomaba su feo rostro en México hace casi dos años, queda el registro para la historia, la displicencia, la negligencia y el menosprecio del presidente Andrés Manuel López Obrador y del subsecretario de salud Hugo López Gatell, quienes alegaban que no había evidencia científica sobre la peligrosidad del virus.

Casi cuatro millones de contagios después y más de 300 mil muertos víctimas de la pandemia, esa criminal actitud se recicla tal cual ante la nueva variante denominada Ómicron, mediante los mismos argumentos, mientras en el resto del mundo se toman decisiones y se aplican medidas de protección e incluso ha desplomado los mercados; se restringe la circulación entre fronteras y se refuerzan estrategias sanitarias para enfrentarla.

Luego de la torpe y rústica estrategia durante el 2020; de cotidianos pronósticos fallidos; de convocatorias estúpidas desde Palacio Nacional y los funestos resultados, escuchar a López Obrador y a López Gatell ningunear a esa nueva variante y repetir lo que ya tanto daño causó a millones de familias mexicanas, debería ser suficiente para lanzar una alerta ciudadana generalizada ante las riesgosas prospectivas que ya podríamos tener encima.

Resulta de muy mala suerte para los mexicanos el que esa nueva variante del Covid-19 aparezca días previos al tercer aniversario de la toma de posesión de López Obrador y como el festejo es obligado y el presidente debe satisfacer su insaciable ego, no le queda más, a él y a López Gatell, que asegurar que no hay nada de qué preocuparse.

Hay que tomarla en serio

Sí, así como cuando contra contagios y muertes, contra viento y marea, sostuvieron las reuniones políticas masivas que tanto gustan al presidente y emprendieron intensa campaña en contra del uso del cubrebocas, porque dicha prende atentaba contra el derecho presidencial del besuqueo.

Miren, la nueva versión del Covid-19 inevitablemente encontrará grandes espacios para su expansión en México, dada la laxitud de los controles fronterizos y sin que se tomen medidas ya asumidas por otros países, para cuando menos limitar la velocidad de la transmisión y contagio.

De acuerdo a expertos, lo único que se sabe es que Ómicron cuenta con una amplia colección de mutaciones, que es una variante más contagiosa, pero resulta una grave irresponsabilidad descartar medidas preventivas mientras no se conozcan sus grados de letalidad o pueda burlar la efectividad de las vacunas, lo cual se supone se sabrá en un par de semanas.

O sea, el presidente y caterva “científica” que lo rodea, debieran ser más cautelosos y evitar mensajes a la sociedad que ya causaron tantas muertes y contagios, que incluso se multiplican en esta cuarta ola y que podrían ser indicios de que nos enfilamos a otro terrible capítulo de esta pandemia, o sea resulta una soberana estupidez calificar como amarillismo y exageraciones lo que en estos días se dice de esa nueva variante, y la verdad es que qué más quisiéramos que en esta ocasión sí le atinaran y que no hay nada de qué preocuparse.

Así las cosas con AMLO

Lo cierto es que López Obrador muestra acelerado proceso de degradación neuronal, fenómeno que lo lleva a lamentar que la sociedad sea solidaria con padres de niños con cáncer que carecen de medicamentos, ya que dicho apoyo, asegura, es para empresas farmacéuticas con que tiene pleito, en el marco de su tradicional maniqueísmo, que lo llevó también a asegurar que ni la revista Proceso ni Carmen Aristegui nunca han hecho periodismo objetivo, solo porque se atrevieron a publicar y documentar algunas de las trapacerías y corruptelas de su gobierno y de su familia.

Es que en su última edición de ese posicionado medio de comunicación, le fue muy mal al presidente, con abordajes que lo dejan muy mal parado en distintos análisis sobre políticas públicas muy controvertidas, militarismo, repetitivas estrategias fallidas contra el crimen organizado, sus persistentes ataques en contra de principios constitucionales que lo ubican como una especie de sicario desplegando su mayor esfuerzo para ejecutar a nuestra Carta Magna, entre otros,

Incluso en uno de ellos, sale raspado el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, ya que se trajo a cuestionado personaje, Gustavo Rómulo Salas Chávez, para formar parte de su administración en un puesto que debe ser una novedad en el organigrama, Subsecretario de Control de la Legalidad, Procesos y Atención Jurídica a Instancias Federales, el cual de plano no sabíamos de su existencia y tampoco de qué secretaría depende.

En fin, esos deben ser temas de ligas mayores, porque en lo local y en el amateurismo, todo indica que será complicado para la titular del Trabajo del gobierno de Sonora, Olga Armida Grijalva el ya de por sí difícil proceso de revisión de Contratos Colectivos de Trabajo que inician este mes de diciembre, los alrededor de 300 sindicatos de la CTM que aglutinan o más o menos 130 mil trabajadores.

El próximo jueves y viernes se sabrá como pinta el rojinegro en la asamblea estatal cetemista que presidirá su dirigente Javier Villarreal Gámez, cuando el punto inicial y más importante es exigir un 15 por ciento de incremento salarial como porcentaje piso de la negociación contractual, toda vez el acelerado deterioro del poder adquisitivo por la escalada inflacionaria que ha encarecido la canasta básica, así como bienes y servicios.

Como todos los años, las negociaciones entre sindicatos y la parte patronal, con la tutela de las autoridades laborales, inician en diciembre y es en enero cuando se llega a la mayor parte de los acuerdos, aunque tal proceso se prolonga hasta marzo.

Habrá qué ver cómo andan las economías patronales para atender esa exigencia de incremento y sobre todo, sin duda esa será una difícil prueba para Doña Olga Armida y sus capacidades para la negociación, cuando además, anda alborotado el cotarro por rumbos del Conalep por los arrebatos de su director general Luis Carlos Santos, quien trae abierta confrontación con el sindicato que dirige Ramona Risk Fontes.

Sabemos que ese tema es de orden federal, pero como sea, por tratarse de un asunto de política interna, también pega al ambiente laboral local, cuando de forma determinante el gremio sindicalizado de esa institución exige la inmediata destitución o revocación del nombramiento, tal como lo exigieron en movilización frente a sus instalaciones.

En este caso la prueba es para el delegado del Bienestar, Jorge Taddei Bringas, promotor de ese nombramiento para quien ha mostrado supina ignorancia sobre las formas de cómo hay que tratar al personal sindicalizado e incluso de confianza del Conalep y no es por nada que la dirigencia del sindicato lo ha eliminado como posible interlocutor, en algo similar a lo ocurrido en el ITH, cuando fue echado de la subdirección hace casi un año.

Por cierto, este Luis Carlos Santos es papá ABC, quien junto a otros familiares afectados por la terrible tragedia en esa guardería, han sido recompensados con posiciones en la actual administración estatal, como son los casos de Patricia Duarte y Julio César Márquez, ella en la SEC y él en el DIF estatal.

Por lo pronto, Risk Fontes se escucha dispuesta a ir con todo para que Luis Carlos Santos se vaya a su casa por las frecuentes violaciones al contrato colectivo de los 426 trabajadores del Conalep, las cuales iniciaron desde que asumió el cargo.

Por lo demás, excelente la propuesta del presidente municipal de Hermosillo, Antonio Astiazarán Gutiérrez de incorporar al área de Inspección y Vigilancia a 14 mujeres con el fin de fortalecer las tareas de esa área del ayuntamiento en la salvaguarda del orden, la legalidad y la buena convivencia vecinal durante las festividades decembrinas.

Buena idea del Toño

Si nos hicieran un gran favor, a dicho personal y a la misma policía municipal, les rogaríamos que voltearan para rumbos de San Pedro y procuraran poner orden prácticamente todas las noches, cuando sin ningún retén sufrimos la invasión a nuestra privacidad por música a todo volumen en las inmediaciones, sin que al parecer haya forma de meter orden.

Sabemos que las 14 acreditadas como inspectoras se enfocarán principalmente en el tema del comercio, en donde también se genera un buen desmadre, pero aprovechamos la recta para que también se ponga atención al control de fiestas y de muchedumbres embrutecidas.

Sabemos de vecinos que han llamado para quejarse, pero también sabemos que no han sido atendidos y siguen afectados por la intensa actividad de centros de fiestas que operan sin ninguna restricción legal, permisos, vigilancia y demás. Sabemos que resulta difícil esa tarea, pero si no pueden callar a esos animales, al menos apliquen criterios recaudatorios y múltenlos con una buena feria.