Decisiones de Amlo aprietan a GM México

2021-11-25 | Armando Vásquez A. | Columna Archivo Confidencial
6336435970_e82257563d_b

FRANCISCO GARZA, PRESIDENTE y director general de General Motors México, dijo:

“Si no existe un marco jurídico, un marco estructural en México enfocado a la producción de energías renovables, General Motors no va a parar su visión cero (emisiones de carbono), y desafortunadamente si no existen las condiciones, México ya no va a ser un destino para la inversión", advirtió el directivo durante la convención anual del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

"Como nuestras inversiones tardan entre cinco y siete años, estamos evaluando que, si las condiciones no están, pues ese dólar que se iba a invertir en México se va a Estados Unidos, a Canadá, a Brasil, a China, a Europa y México deja de ser un destino importante", agregó. https://bit.ly/3FKC9ga

Veamos la importancia de sus palabras.

Luego de la caída del muro de Berlín -1988-, el mundo sufrió una catarsis ideológica de tal manera que, en una introspección, la humanidad trajo a valor presente la añeja lucha por el medio ambiente que nació en 1972, cuando se celebró en Estocolmo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano. https://bit.ly/3d1X5D7

De entonces a la fecha se han realizado diversas cumbres mundiales para tratar el problema del cambio climático. Así el 11 de diciembre de 1997 fue aprobado el Protocolo de Kyoto pero pasaron ocho años de planeación principalmente para que entrara en vigor el 16 de febrero de 2005.

Lo signaron 192 macro organizaciones, entre países y empresas, pero sus acciones las financiaron el Grupo de los 21 que engloba a las naciones más poderosas del mundo que apoyaron con recurso regalado aquellos proyectos –particulares y de gobierno--, que mitigaran la problemática climática. México participó en esta cumbre. https://bit.ly/3l6Ct0Q

Diez años después, el 12 de diciembre del 2015 se conformó el Acuerdo de París que entró en vigor un año después y cuyo objetivo fue limitar el calentamiento mundial a muy por debajo de 2, preferiblemente a 1,5 grados centígrados, en comparación con los niveles preindustriales.

El Acuerdo de París funciona en un ciclo de cinco años de medidas climáticas cada vez más ambiciosas llevadas a cabo por los países. En 2020, las naciones presentaron sus planes de acción climática conocidos como contribuciones determinadas a nivel nacional y ya han bajado un 25 por ciento de las emisiones contaminantes. https://bit.ly/2Zmn3hl

El 16 de octubre del 2019 este gobierno que maneja Amlo, se comprometió –conforme al Acuerdo de Paris, a cumplir metas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero señalando que un 35 por ciento de la energía generada para 2024, y el 43 por ciento para 2030, sería limpia, pero además habría una reducción de un 51 por ciento de las emisiones de carbono negro.

En el 2015 y 2017 México diseñó tres subastas que resultaron en 90 contratos equivalentes a una inversión de nueve mil millones de dólares para desarrollar energía solar, eólica y geotérmica. Con dichos proyectos se reducirían las emisiones en 54 millones de toneladas de CO2 para 2030. https://bit.ly/3rfXPMS

Se presentó una estrategia mexicana para lograr esos objetivos. Es un diagnóstico, programa de acción con indicadores y compromisos. Muy bien hecho. https://bit.ly/3oSbBT6

Es así como países como Inglaterra se tomaron tan en serio esta lucha que empezaron, hará cosa de diez años, a tropicalizar sus políticas públicas con miras a la reducción del uso del carbón, de tal manera que obligaron a los productores de insumos a colocar en sus etiquetas la cantidad de carbón utilizados en todas sus etapas, desde la pre producción hasta su colocación en los anaqueles y fiscalizadas las apreciaciones por un órgano regulador y castigador.

Curioso, esto apoyó el mercado interno pues la generación de insumos provenientes de otros países acarreaba –por la transportación--, tasas más elevadas de generación de carbón y hubo otros efectos, pero es otro tema.

Así como hoy vemos en los productos mexicanos la obligatoriedad a colocarles sellos que digan exceso de azúcar, etcétera, así también empezó esa dinámica con los ingleses que se fue poniendo de moda en otros países y en otros productos como los carros.

General Motors establece que su política de productividad se ve amenazada primero, por la tendencia mundial en el rubro del uso de energías limpias – fabricación de carros eléctricos, es la tendencia--, y segundo, porque ya tienen un plan de contingencia de entre cinco y siete años para ponerse a la par de las nuevas reglas gubernamentales de los países consumidores que miden precisamente el uso de contaminantes en la producción de ese vehículo y que de seguro, al momento de la medición de porcentajes en el caso México, las cifras no les favorecerán si la energía eléctrica utilizada tiene como base original preferente el uso del carbón.

El detalle es que el nuevo orden mundial para el caso de las trasnacionales –no nada más los fabricantes de carros--, les obliga a implementar medidas drásticas si quieren sobrevivir a los esquemas de políticas públicas que ya están en funcionamiento.

Conllevará esto al replanteamiento de la reforma eléctrica que se encuentra en estudio en el Senado y a la obligatoriedad que tiene México como gobierno a cumplir con los diferentes compromisos firmados en tratados, principalmente el de Paris.

Por ello a su vez no hay que tomar tan a la ligera la posibilidad de que GM se vaya de suelo mexicano toda vez que son cinco plantas, claro sin pensar en las otras como Ford y demás que sin duda están a la expectativa.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe –CEPAL--, organismo adherido a la ONU es muy clara en sus reglas para la medición de porcentajes y costos por el uso del carbón como unidad principal de energía eléctrica, según se puede observar en su documento publicado este año. https://bit.ly/3cK1wlN

Por ello también se establece la preponderancia a la utilización del aire, agua, luz o fuentes geotérmicas para dicha generación lo cual otorga calificaciones que afectan positivamente al país y a las empresas existentes en su suelo y claro, el no hacer caso a este ordenamiento, repercute negativamente.

¿Se capta mejor la trascendencia de la famosa reforma eléctrica que quiere aprobar Amlo sin quitarle una coma?, en febrero se define, pero las pautas de su aprobación siguen vigentes.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones…

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden

https://www.facebook.com/armando.vazquez.3304