Las redes sociales, el gran distractor

2020-10-12 | Irisdea Aguayo Noriega | Columna
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Irisdea Aguayo / aguayoirisdea@gmail.com

Empezó la guerra electoral y con ella toda la podredumbre que se pueda imaginar.

Lo bueno, que la salpicadera es en redes.

Lo malo, que la gente más vulnerable sigue siendo un espectador que se utiliza.

El pasado sábado, se realizó la reunión del consejo político estatal del PRI, donde la gobernadora Claudia Pavlovich dijo que “Sonora no se pacta, ni se vende”.

El mensaje lleva como destinatario a esas voces que insisten en la idea de que la Gobernadora tiene acuerdos con el presidente López Obrador para beneficiar a Alfonso Durazo, el virtual candidato de MORENA a la gubernatura de Sonora.

El domingo, el dirigente de MORENA en Sonora, Adolfo Salazar, criticó a la gobernadora pues según él, el discurso de la mandataria en el evento del PRI era un augurio de que la estructura estatal intervendría en los próximos comicios electorales, y para no dejar sentido a nadie también criticó la posible alianza PAN-PRI-PRD en Sonora.

Lástima que la falta de congruencia de Adolfo Salazar no le permita criticar en el mismo sentido al presidente López Obrador, quien en evento oficial, no en sábado y en evento partidista, dio su palmadita a Alfonso Durazo.

Y para rematar el domingo, el dirigente del PRI Sonora, Ernesto de Lucas, les dijo: “Serenos Morenos”, y aprovechó para recordarles el significado de un partido de estado.

Pero como le he dicho en anteriores contiendas, así es el juego electoral.

Lamentablemente muchos personas de la sociedad creen que este juego es real y se enojan, incluso con sus propias familias, cuando las opiniones son diferentes.

Por favor no se olviden que en política, todos los políticos ganan, incluso perdiendo.

Los que siempre son parte del juego, pero no de los beneficios, es la gente vulnerable, los más trabajadores, los más expuestos, los que tienen que hacer filas para recibir atención médica, los que son maltratados por las mismas autoridades, esos grupos de personas que a veces estudian y trabajan con hambre, esos que no tienen tiempo para ver como los “más educados” arreglan el mundo con palabras o fotos bonitas en las redes sociales, esos que votan con el estómago vacío con la esperanza de un mejor mañana, o con la alegría de la despensa regalada.

Señores, señoras, lo más cómodo es hacer proselitismo en redes sociales, divertido para muchos, desesperante para otros, ignorado por muchos.

Salgan a las calles, caminen, escuchen, vean y vivan en carne propia las necesidades diarias de la gente.

Súbanse a un camión, entren a la maquila, carguen una bolsa con el mandado, respiren en las calles sin pavimentar, traten de comer con el salario mínimo, dejen a sus hijos e hijas encerrados y solos en su casa, vean el desgaste de los zapatos de la gente y traten de imaginar (aunque sean en la comodidad de su carro con aire acondicionado) el dolor de ese pie que a pesar de todo sostiene la dignidad de un mexicano o una mexicana que ha decido trabajar para dar lo mejor de sí a su familia.

A esas personas señoras y señores candidatos, o aspirantes, a ellos son a quienes deben convencer, y no con promesas, de esas ya están hartos.

Gracias por su atención y tiempo, y por favor, sonría, recuerde que podría ser peor.