Señales confusas

2020-07-14 | Samuel Valenzuela | Columna
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ENTRETELONES, POR SAMUEL VALENZUELA


Además de la errática y confusa estrategia federal para enfrentar la devastadora embestida del Covid-19, dos confusiones más se agregan para los comunes mortales de Sonora: en función de las facultades que la ley le provee, la Fiscal General de Justicia del Estado remueve de su encargo como Fiscal de Delitos Electorales a Pedro Pablo Chirinos Benítez y el Secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo Montaño solicita una licencia por siete días.

Sin fundamentación pública sobre la decisión, con fecha del 9 de julio, Claudia Indira Contreras notificó de su remoción a Chirinos Benítez, que así como su nombramiento es su facultad, aunque ambos actos de autoridad están sujetos a la objeción de las dos terceras partes del Congreso del Estado, en tanto que causa suma extrañeza que Durazo Montaño se separe temporalmente de su encargo el mismo día que el presidente Andrés Manuel López Obrador, anuncia gira temática sobre seguridad por Estados donde en los últimos meses ha escalado la violencia de bandas del crimen organizado.

El caso del publicitado precandidato de MORENA a la gubernatura de Sonora resulta inquietante, ya que sólo por alguna fuerza mayor lo sacaría de la agenda que su jefe cubrirá a partir del miércoles por los estados de Guanajuato, Jalisco y Colima, territorios de agresivos carteles criminales que a diario aportan asesinatos a la estadística sobre la inseguridad pública en el país y los más claros ejemplos del fracaso de la estrategia de la 4T y del de Bavispe contra ese flagelo.

Y cuál fuerza mayor podría ser, pues las elucubraciones van y vienen: Durazo Montaño está contagiado por el Covid-19 y está obligado al confinamiento y aunque siete días son pocos para su recuperación, sólo es cuestión que vuelva a solicitar otra licencia, quedando la otra opción respecto a algún problema de salud de familiar cercano o la más delicada: que penda sobre él alguna amenaza que pudiera arriesgar la seguridad del presidente.

Pues ya se sabrá que hay detrás, las causas de esa licencia cuando en diversas entidades de la república es de escándalo la incidencia e impunidad en el actuar de bandas de narcos, sin que hasta ahora haya indicios de que de algo servirá la famosa Guardia Nacional o que sea atendida la recomendación de los abrazos en lugar de balazos, así como las reprimendas de mamás y abuelitas.

Por lo pronto, la severa crisis de inseguridad que afecta a todo el país será atendida en los siguientes días por el subsecretario Ricardo Mejía Berdeja, en tanto que su superior se mantendrá supervisando todo a distancia, de acuerdo a sus mensajes en redes sociales.

En el caso del combativo exrepresentante del PAN en el Instituto Estatal Electoral durante la elección del 2015, las cosas pudieran ponerse bastante grillas en los días siguientes, dada las habilidades jurídicas del removido, quien si bien a medios de comunicación declaró desconocer el motivo de que lo corrieran, sabemos que desde hace meses estuvo realizando gestiones infructuosas para elemental dotación de presupuestos de parte de la instancia superior a cargo de Doña Claudia Indira.

Memorables aquellos debates con el representante del PRI en dicha instancia electoral, el actual Secretario de la Consejería Jurídica del Gobierno del Estado, Erick Iván Jaimes Archundia y las alegatas y confrontación física que tuvo con el entonces representante del PT, Alejandro Moreno, discrepancias que fueron zanjadas con el triunfo electoral de Claudia Pavlovich y la derrota de Javier Gándara Magaña, destacando la capacidad de sobrevivencia del veracruzano al ser designado en la posición de la que acaba de ser removido.

En sus declaraciones alude amenazas e intentos de intimidación para obligarlo a renunciar y que como se negó pues se vino la remoción, mostrando su preocupación porque su oficina fue invadida por gente armada, además que le quitaron sus escoltas y se le negó la instalación de tecnología de vigilancia en sus oficinas, a la cual ni siquiera le quisieron poner algún letrero que la identificara como la Fiscalía para Delitos Electorales.

Eso es lo que comenta –saboteado durante seis meses por la Fiscal para culminar con el oficio de remoción—en lo que según él es revanchismo, ya que en el ejercicio de sus responsabilidades no podrán encontrar omisiones o incompetencia, siempre trabajando conforme a derecho; sin perder un solo amparo y sin quejas sobre violaciones a derechos humanos.

Por lo pronto ya fue al Congreso del Estado para solicitar audiencia para que los integrantes de la representación popular sonorense le otorguen el derecho a defenderse y que la Fiscal reconozca que como agraviado tiene ese derecho, aunque como decíamos al principio, sólo con el apoyo de las dos terceras partes de la legislatura podría salvar el cuello, así como también con dicha proporción se otorgará el nombramiento a quien lo supla si la remoción no es objetada.

“Debo cuidar la seguridad mía, la de mi familia, y sobre todo para proteger mi dignidad, aquí las formas me tienen muy sorprendido, no quisiera entrar en detalles, lo único que sí te puedo decir es que si así pasa con propios, imagínate con extraños, entonces yo estoy tomando las rutas jurídicas”, dijo.

De acuerdo a las tradiciones, si en ese nivel del servicio público se ejercita un acto de autoridad de esa naturaleza, es porque ya se tiene el perfil de quien entre al relevo, trámite que debe ser apresurado toda vez que la Fiscalía para Delitos Electorales es una instancia judicial estratégica en estos días y en los por venir, dada la abundancia de léperos que ya andan en campañas adelantadas y que incluso apuestan a ser reprendidos para apuntalar sus activismos ilegales.

No tenemos idea si la señora Fiscal tiene contemplado dar a conocer los motivos de la decisión tomada, aunque tal flujo de información luce obligado al menos para fundamentarla en el informe que le sea solicitado por el Congreso del Estado.

Por lo demás, ojalá que se ofrezca pronto, porque nos llaman la atención los preparativos para la reactivación económica de Cajeme que se dieron a conocer el pasado sábado, donde se enumeran los diversos giros que con todos los protocolos sanitarios podrían reiniciar operaciones en cuanto el Covid-19 lo permita.

Riesgoso acuerdo del Cabildo de Cajeme

Está bien que comerciantes, restauranteros, estilistas y demás giros comerciales y de prestadores de servicios se familiaricen y se preparen para entrarle a la nueva normalidad de operaciones de sus negocios, pero para apresurar la reapertura primero habrían de poner mucho de su parte o aportar ideas y voluntades para que se mitigue la expansión de la pandemia en ese municipio, el cual como se sabe, es líder en Sonora con 362 decesos, en tanto que en materia de contagios ocupa el segundo lugar con dos mil 137 casos.

Hay que tomar en cuenta que al estar en Ciudad Obregón la delegación estatal del IMSS y el hospital regional del noroeste, es posible que caigan pacientes de otros municipios e incluso de Sinaloa, pero el caso es que desde el punto de vista estadístico no luce cercana esa reactivación planteada y el alcalde Sergio Pablo Mariscal deberá ser muy precavido al respecto.

Y así se lo recomienda el vocero del Plan de Reactivación Económica, Luis Núñez Noriega, al considerar que mientras Sonora se mantenga en semáforo rojo no resulta conveniente se reactiven actividades no esenciales, independientemente al acuerdo de cabildo que acordó la reapertura a partir del próximo miércoles.

Habrá qué ver si prevalece la prudencia frente al alto riesgo de contagio que representa abrir toda una diversidad de giros comerciales, contrario a la recomendación de la autoridad de salud federal y estatal de mantener suspendidas las operaciones al público, aunque como instancia autónoma, el cabildo puede tomar las decisiones que le de la gana, así representen riesgos para la salud y la vida de la gente.

Hay múltiples experiencias sobre los efectos de reactivar economía de forma apresurada cuando la embestida de la pandemia está en su fase crítica, lo cual ha derivado en regresar a confinamientos más drásticos y prolongados.