Con el plasma no

2020-07-13 | Marcelo Beyliss | Columna
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Plaza Zaragoza

Marcelo Beyliss

EL TRATAMIENTO A PACIENTES graves y muy graves con plasma sanguíneo ha dado hasta el momento excelentes resultados en Sonora.

El doctor, Luis Villela, responsable del proyecto de tratamiento a pacientes Covid-10 con plasma sanguíneo, me dijo en una entrevista que cerca del 87 por ciento de los pacientes graves y muy graves muestran favorable recuperación, y que esta es rápida.

Inclusive, señaló, recientemente se registró un caso de una persona que estaba intubada, y con el plasma se recuperó en menos de 96 horas.

Solamente en Sonora y en la Ciudad de México se está llevando a cabo este tratamiento. Requiere de equipo humano y material especial.

También se necesita que los pacientes ya recuperados de Covd-19 donen plasma al Laboratorio Estatal de Salud.

Este centro es el único autorizado para realizar, junto con el Hospital General del Estado, este proyecto.

EL PLASMA SANGUÍNEO es el líquido de la sangre; contiene proteínas y anticuerpos.

El plasma hace la función parecida a una vacuna, señala el Doctor Villela.

No en todas las personas puede funcionar, según la explicación.

EN ESTA CRISIS que ha sacado lo mejor de muchas personas y lo peor de otras es importante que se vigile el tratamiento de plasma sanguíneo para que vaya a tomar el mismo camino de los medicamentos y otros tratamientos del Covid-19: El mercantilismo y el mercado negro.

El tratamiento ha demostrado ser muy eficiente. Está al alcance de los usuarios del sector salud público, es decir para personas con o sin recursos económicos.

Le pregunté al Doctor Villela si existía posibilidad de que este tratamiento lo aplicaran los hospitales privados y fuera otra de las “mercancías” acaparadas por el mercado negro.

Me aseguró que no, porque esto requiere una autorización gubernamental y el Laboratorio Estatal es el único que tiene este permiso.

Eso esperamos, más en estos tiempos en los que ya no encontramos algunos medicamentos como la invermectina o bexametasona; tampoco hay disponibles tanques de oxígeno ni oxímetros ni otras cosas más.

Entre las compras de pánico de gente que no está enferma pero que las adquirió por si las dudas (una reacción normal y entendible) y los acaparadores, los anaqueles de farmacias y comercios se quedaron sin estos productos efectivos contra dicho padecimiento.

Los acaparadores, esos que invierten para comprar todo lo que hay disponible para luego venderlo al triple o cuádruple en distintas plataformas de internet, ya nos demostraron de lo que son capaces.

Entonces ¿qué les costaría ir por el plasma (en asociación con algún hospital privado) para luego venderlo?

O bien, que el tratamiento lo acapare un hospital privado mediante la ubicación de donadores, a quienes obviamente pagará buenas cantidades de dinero.

De ocurrir eso, ya no habría donadores de plasma sanguíneo, pues estos preferirán venderlo. Y a estos no los podemos juzgar, pues muchos de ellos habrán quedado con una muy difícil situación económica y verán en esa venta de plasma una posibilidad para recuperarse.

En conclusión, los acaparadores sí tienen los recursos para apoderarse de este tratamiento y estoy seguro que también tienen el deseo y ambición de hacerlo.

Por ello hay que exigirles que con el plasma no, con el plasma sanguíneo no lucren; hasta el momento ha sido uno de los pocos tratamientos efectivos para algunos pacientes muy graves y graves.

DESDE EL KIOSKO

Vamos a la mitad de la pandemia, dice el Subsecretario de Salud a nivel federal, Hugo López Gatell. Si por la víspera se saca el día entonces a esto le faltan cuatro meses. Sin embargo, son declaraciones Gatell, o lo que es lo mismo, el “Síndrome Chimoltrufia” por aquello de que cómo dice una cosa, dice otra.

Y AMLO dice que va a la baja ¿dónde? ¿En México? En el país jueves y viernes se reportaron récord de contagios.