“Vamos bien, vamos muy bien”: Amlo/ Padrés

2020-06-29 | Armando Vásquez A. | Columna Archivo Confidencial
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SABEMOS QUE CUANDO un gobernante nos dice que “todo va bien, vamos muy bien” es que quieren ocultarnos algo de fondo o bien, vernos la cara y querernos engañar porque, cuando van bien las cosas, no necesitan decirlo, gritarlo, festejarlo o publicarlo, pues el pueblo bueno, sabio y hasta desconsiderado, lo sabe. Pues esa fue una de las últimas frases de un Andrés Manuel que, todo indica, se la copió a Guillermo Padrés quien hizo toda una campaña con estas palabras pero que se le estrellaron en la cara.

De entrada, cualquier información noticiosa que emane de cualquier tipo de gobierno, según los estudiosos de este fenómeno, conlleva una carga negativa de entre el 55 y 65 por ciento. Así es la desconfianza natural que segrega lo que el gobierno informa y el tratamiento otorgado por los ciudadanos.

¿Qué con Amlo es diferente?

No se crea. El mexicano comprendió que hasta el año era el gobernante principal. Es decir, le duró un año la luna de miel y vaya que lo aprovechó bien. De hecho las encuestadoras lo valoraban a Amlo como persona, en lugar de su trabajo y sus decisiones, de allí que los resultados subieran hasta arriba del 75 u 85 por ciento a su favor.

Pero todo cambió en los últimos seis meses al generarse una sinergía que destruyó instituciones probadamente efectivas, implementó medidas draconianas y tomó decisiones que llevaron a una descolorida de país que el mundo observa cómo se desbarata y se inquietan pues no hay oposición constante contra un Amlo que pasó de presidente a emperador.

¿Las organización Frenaa, los partidos de oposición, los empresarios enojados?, sí, incluso las encuestas han rebajado hasta un 43 por ciento la simpatía con un Amlo que no se detiene en su búsqueda por comunizar al país vía cuatro té.

¿Y ahora Amlo se quiere hacer cargo de las elecciones pretextando una mejor vigilancia?... por favor.

De hecho, ya se maneja el establecimiento de tres mil comités ciudadanos que en defensa de la 4T van a influir en este 2021 en los comicios y es lo que será el inicio de la cadena de informantes al estilo cubano, venezolano y nicaragüense, para iniciar el período más peligroso que ha vivido este país pues la vigilancia vecinal colocará en los ojos de la autoridad a todos aquellos que no comulguen con Amlo.

De hecho poco le importa la contratación de terroristas extranjeros para lograr este objetivo: https://bit.ly/2YGt8SB

Los protectores de Amlo a todo le encuentran justificación, vaya hasta al atentado que sufrió el secretario de seguridad de CDMX, Omar García Harfuch a quien rápido le inventaron –los cómplices ideológicos y manipuladores de Amlo, el cineasta Epigmenio Ibarra y John Ackerman--, al señalar que los sicarios que intentaron asesinarlo formaban parte de un sicariato propio de los medios de comunicación y/o, que formaban parte de la ultraderecha. Válgame Dios.

Luego siguió la decepcionante declaración de un Amlo que habló de que había miedo, que el respeto a los derechos humanos, no más masacres… pero algo se le salió de control pues atraparon a los asesinos unos en CDMX y otros en Jalisco. Aunado a ello, este domingo soltaron a la mamá del Marro, el jefe del cartel que tiene asolados a algunos estados, entre ellos Guanajuato.

Así pues, se puede ver a un Amlo feliz pues asegura que con la firma del Tecmed se dejarán venir en cascada los empleos perdidos en tres meses, que rebasó el millón, y ya se prepara tanto para dar un discurso/informe este primero de julio al conmemorar el segundo año de su triunfo electoral por un lado y por el otro, su asistencia y reunión con Donald Trump.

A su vez sigue diciendo que la pandemia va a la baja, que ya se está dominando –por Dios--, pero los números de López Gatell y los del mundo dicen otra cosa. Son sus datos, pues. Aún no asoma la cabeza de ese mundo mágico en el que vive.

Sus cercanos se están enfermando y ya no puede ponerse el tapabocas pues sería tanto como decirle al país que lo use y que sus políticas sanitarias no funcionaron. De seguro cuando llegue a Washington será sometido a un tratamiento sanitizante ante de verse con Trump, digo, si es que los gringos no le hacen la prueba para saber si está o no contaminado. Será interesante observar este detalle.

El hecho es que esa frase de que “vamos bien, vamos muy bien”, es el preludio de algo que los sonorenses conocemos muy bien: el índice de corrupción romperá paradigmas, tal y como ocurrió con un Guillermo Padrés quien también quiso engañarnos como ahora lo quiere hacer el señor presidente.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director general de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de CEO, Consultoría Especializada en Organizaciones… Cuando la unión de esfuerzos no es suficiente.

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