Durazo, al filo del juego del presidente

2020-06-26 | J. David Parra | Columna
6336435970_e82257563d_b

Por David Parra

Aún sin despejar la incógnita sobre lo que el presidente quiso provocar con su reciente declaración de haber ordenado la liberación de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín Guzmán Loera, cuando el tema está distante y más frio que un pingüino, respecto del ya tristemente y mundialmente célebre culiacanazo, una primera consecuencia de ese extraño e inesperado desenlace en la captura de este importante personaje del cártel de Sinaloa, hasta ahora, es la denuncia que interpusiera ante la Secretaría de la Función Pública la Senadora por el PRI, Claudia Edith Anaya Mota, en contra de Alfonso Durazo, titular de seguridad pública, "por violar la Ley General de Responsabilidades Administrativas, pues no desempeñó su cargo con honradez y objetividad al omitir información del operativo al Senado bajo protesta de decir la verdad", según afirma y aporta elementos probatorios en video.

Lo mismo refiere respecto al cuarto párrafo del artículo 16 constitucional, pues no puso al inculpado ante un juez, acción que constituye un delito sancionable con hasta 6 meses o 9 años de prisión.

Ayer, en un aparente control de daños mediante pregunta evidentemente acomodada por el chuy de Veracruz de un reportero que se la puso por el centro, anunciada, despacito y con cariño, el presidente sobó al pretenso de Bavispe luego del repentino y trapero garrotazo piñatero a quien elogió como nunca, rechazando en primera instancia responder al incisivo y exigente comunicador si Durazo va por la candidatura de Sonora para luego, como la chica que sacan a bailar y dice que no quiere mientras se pone los tacones, destaparle cual placa de aeropuerto por inaugurar dentro de 20 años, acción llamativa para el INE por cierto, para luego difundir un video donde atiende una llamada para, según esto, atender lo relativo al temblor que sacudiera el suroeste y centro del país con Alfonso a su lado en primer plano, cubriendo así en cadena nacional al aguantador paisano con el amoroso manto protector para estos casos.

Para las huestes del sonorense, música para sus oídos y hasta ahí, suena bien. Difícilmente el PRI estaría a nivel institucional interponiendo y dándole curso legal a una denuncia de esta naturaleza, salvo que la senadora en cuestión lo haya hecho a título personal o en representación de la escasa y siempre razonable y concertacesionista disidencia alejada del ala priista que ya el presidente tiene en el inventario para la que viene, entre cinco o seis partidos más con los que va a atropellar al galimatías versión perredista en que ha dejado convertirse a su morena por otro de sus extraños y misteriosos designios.

Ayer vimos a Durazo sobadito y consentido, a lo mejor tragando sapos, después de una sana y extraña distancia del presidente que había enfriado al bavispeño por meses, quien en el senado la semana pasada fuera maltratado por el fuego poco amistoso de Monreal, minutos después de uno de esos aislados pero frecuentes desayunos presidenciales, además del resto de las bancadas que suelen bailar al son del pastor zacatecano y si, el banderazo fue evidente, pero tan anticipado y contaminado por las declaraciones presidenciales tan dado a los juegos electorales rudos que ponen a pensar hasta en un pretexto.

Al buen poncho por lo pronto no le quedará de otra más que poner el lomo y confiar en los misteriosos caminos del señor presidente y rogarle a todos los santos que esto no sea otro de esos ups!!!, usted disculpe, que al cabo ya tiene chamba, que suelen llegar justamente en estas épocas de definiciones. Esperemos que no sea lo que parece.

Bytheway

"El término Estado fallido describe un Estado soberano que, se considera, ha fallado en la garantía de los servicios básicos. Los parámetros que pueden definirlo según la fundación "Fund for Peace" (Fundación para la paz) son:

Pérdida de control físico del territorio, o del monopolio en el uso legítimo de la fuerza.

Erosión de la autoridad legítima en la toma de decisiones.

Incapacidad para suministrar servicios básicos, incapacidad para interactuar con otros Estados, como miembro pleno de la comunidad internacional.

En un sentido amplio, el término se usa para describir un Estado que se ha hecho ineficaz, teniendo sólo un control nominal sobre su territorio, en el sentido de tener grupos armados (e incluso desarmados) desafiando directamente la autoridad del Estado, al grado de no poder hacer cumplir sus leyes debido a las altas tasas de criminalidad, a la corrupción extrema, a un extenso mercado informal, a una burocracia impenetrable, a la ineficacia judicial y a la interferencia militar en la política". Ref. Wikipedia

Una rápida mirada diaria al país nos puede decir que tanto se apega a nuestra realidad en este momento a esa condición, sobre todo cuando el caos se apodera de regiones de México de manera simultánea y nos aterriza en la cruda realidad que evadimos dimensionar ante la calma relativa que les antecede.

¿Será México ya un estado fallido?

Cuarto bat entra al relevo de emergencia en la subsecretaría médica de la Secretaría de salud el Doctor José Ricardo Espinoza Castro en sustitución del Dr. Jaime Ibarra González, precisamente en el momento más crítico de la epidemia que coloca hoy por hoy a Sonora como el estado con mayor número de incidencias mortales, así como al límite de la saturación hospitalaria por esta misma causa.

Con una amplia trayectoria en el área médica, así como en el servicio público además de una sólida preparación profesional que le respaldan sobradamente para el encargo, Ricardo será durante los próximos meses una importante pieza en el engranaje estatal para las decisiones que lleven a la contención de los contagios, así como la conducción del regreso a la normalidad de los sonorenses, ya no digamos la mejora de los servicios de salud en general.

Por el bien de todos, le deseamos el mayor de los éxitos.

@dparra001