Errática primera fase

2020-03-23 | Samuel Valenzuela | Columna
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ENTRETELONES, POR SAMUEL VALENZUELA

Los científicos y técnicos en asuntos de epidemias y pandemias, insisten en citar las distintas fases que tienen contingencias de dicha naturaleza, para asegurar que en estos momentos México transita todavía por la primera fase, aunque para muchos ya llevamos bastante avance en la segunda.

Como sea, esta primera fase de contagios importados se distingue por la errática actuación del gobierno federal, cuyas autoridades de salud han adaptado a las necesidades presidenciales toda la estrategia de contención, prevención y combate a ese mal, que se resume en actitudes de desdén y de menosprecio al llamado CODIV 19, que ya ha cobrado más de 13 mil vidas, con contagios que superan los 310 mil.

Rebasado por la izquierda, por la derecha, por arriba y por abajo, el presidente mexicano proyecta una pésima imagen a nivel mundial por su frívola irresponsabilidad y su timorata y pusilánime actuación ante los notables efectos de la pandemia en la ya de por sí postrada economía del país, así como en la aplicación de medidas de protección para la gente cuando ya se tiene un registro de 251 contagiados, dos defunciones y viene lo peor.

Primero fueron estampitas religiosas, un trébol de cuatro hojas y un billete de dos dólares como amuletos de la buena suerte recomendados contra el coronavirus; luego dijo que el tema de la pandemia es un asunto científico que debe ser atendido por científicos; mientras en la ciudad de México se anunciaba loa necesidad de guardar la sana distancia, el presidente interactuaba entre una desordenada muchedumbre en una comunidad oaxaqueña.

En algunos sectores de Hermosillo es notable el distanciamiento social

A pesar de los llamados a nivel mundial, se mantiene la celebración de eventos multitudinarios; a pesar que en Estados Unidos el embate de la pandemia es mucho mayor que en México, es el gobierno gringo el que restringe los cruces fronterizos, lo que para muchos dedicados a teorías conspirativas no significa otra cosa que en México hay muchos casos de contagio más que los que se reconocen oficialmente.

Cuando la lógica indica que para debilitar la cadena de contagios se deben reducir al mínimo las concentraciones, en México se mantiene el criterio de permitir reuniones de hasta cinco mil personas; el gobierno federal mantiene una estrategia relajada frente a la contingencia epidemiológica, mientras en el resto del mundo se despliegan restricciones de movilidad estrictas; y a pesar de la tragedia mundial en proceso, llaman la atención las payasadas, frivolidades y errática actuación del presidente López Obrador, cuyo insaciable ego pretende ser satisfecho de forma artificial vía redes sociales.

La errática conducta del presidente, su irresponsable frivolidad y su evidente incompetencia para comprender la magnitud de los riesgos, deriva en que López Obrador ya sea considerado como la más peligrosa amenaza para la salud pública del país y el peor ejemplo frente a la necesidad de que la ciudadanía se convenza y acate medidas que restrinjan su movilidad, limiten su interacción con los demás y se queden en casa.

Y peor en materia económica, ya que contrario a excepciones y extensiones fiscales; programas de apoyo financiero a pequeñas y medianas empresas y acciones para paliar efectos en la planta productiva y su rescate luego del pico de la epidemia, el gobierno mexicano no ha previsto nada de eso y sólo se ha concretado a adelantar minucias a adultos mayores, sí, a esos mismos cuya vida se niega a cuidar al no aplicar medidas de protección contra la pandemia.

Esa irresponsabilidad demencial, dificulta la implementación de criterios autónomos emprendidos por gobiernos de los estados ante la inacción federal al generar peligroso valemadrismo social, que a la postre podría resultar muy costoso en materia de vidas humanas, tal como está ocurriendo en varios países del mundo cuyos gobiernos desdeñaron la peligrosidad del coronavirus, que ya comienzan a entender que los discursos y alegorías clasistas son inocuas para dicha pandemia.

El fanatismo y la ignorancia son concomitantes y a eso se atiene un presidente obsesionado en mantener su vista en el espejo retrovisor y como consecuencia ir de tumbo en tumbo en la conducción del país y constituirse en un obstáculo en las estrategias emprendidas por los gobiernos estatales que sí han entendido la necesidad de tomar en serio esa amenaza.

Podemos citar como ejemplo lo que ocurre en Sonora, en donde la gobernadora Claudia Pavlovich ya tiene una semana batallando para que los ciudadanos se queden en su casa con el apoyo de alcaldes y alcaldesas, que si bien ha reducido la presencia de personas en espacios abiertos, reportes de acá y allá hacen saber de la presencia de muchos y muchas irresponsables que quitados de la pena invaden mercados, vialidades y que se resisten a guarecerse en sus domicilios.

Excelente el programa de acción conjunta que en Hermosillo llevan a cabo la alcaldesa Célida López Cárdenas y el secretario de Salud, Enrique Clausen, para mediante retenes de información, tratar de sensibilizar a la gente respecto a la necesidad de no facilitar la propagación y expansión del virus, limitando a lo esencial actividades al aire libre.

Estrategia conjunta Estado Municipio para convencer sobre Quédate en Casa

Como decíamos, el cierre temporal y preventivo de establecimientos ha sacado a mucha gente de la calle, pero no del todo, porque cunde el mal ejemplo presidencial y hay resistencia a asumir conductas responsables, que este fin de semana se manifestaron en vialidades capitalinas repletas de vehículos y fuerte afluencia de personas en centros comerciales.

En Sonora ya hay tres contagios y se estima que en el curso de la semana el número podría aumentar hasta en una docena, ya francamente en la fase dos, toda vez que algunos serán por transmisión comunitaria, con la ventaja de que al menos en este estado las medidas de contención se están aplicando como si ya estuviéramos en dicha etapa.

Por cierto, estamos un poco destanteados por el diferendo público que planteó el dirigente estatal del PRI, Ernesto de Lucas Hopkins ante las acciones conjuntas Estado-Municipio de Hermosillo para permear en la voluntad popular de quedarse en casa, lo cual fue considerado un contubernio por el líder de los priistas en el Estado.

Extraño el posicionamiento del popular Pato de Lucas en contra de un activismo básico para promover la autoprotección de las personas, encontrando cierta explicación el que a lo mejor estuvo mal informado sobre la intención de dichos retenes y reaccionó al bote pronto, porque como se dice, la burra no era arisca, la hicieron.

Pero a ojo de buen cubero, atacar de esa forma a una medida de prevención por lo pronto y por las buenas, se nos figura un despropósito, faltando saber si en el fondo de ese exabrupto hay algún otro motivo, agravios reales o imaginarios, porque en lo que se refiere a la imperiosa necesidad de promover el distanciamiento social ni tiene ningún sentido y más cuando acababa de dar una conferencia de prensa vía redes sociales para evitar lo que quiere evitar la gobernadora Pavlovich.

No hay que olvidar que retardar por motivos económicos la aplicación de medidas restrictivas de movilidad, cuarentenas y demás, resultará como ese caldo más caro que las albóndigas, porque a la postre el brote epidémico potenciado por esa demora, será más dañino para la economía, tal como ya quedó demostrado en países europeos e incluso en Estados Unidos, y por eso aquí en Sonora la mandataria estatal decidió irse por la vía donde primero está la salvaguarda de vidas y la salud humana, en donde grillas de orden partidista no tienen cabida.

Quisiéramos pensar que nuestro amigo líder del PRI no estuvo bien informado sobre la estrategia conjunta citada y por ello encontrará comprensión sobre sus cuestionamientos y como no ha vuelto a expresar nada al respecto, pues a lo mejor ya fue puesto al tanto de cómo va la pichada, esa que en los siguientes días pasaría de simples recomendaciones de mantenerse en casa, a convertirse en una obligación y sujeta a sanciones sin se incurre en incumplimiento.

En este contexto, muy bien el titular de salud a quien le ha salido lo Clausen y subido lo Iberri en estos difíciles momentos que amenazan con escalar a peores, destacando su excitativa pública para que la secretaría de salud federal cumpla su compromiso de enviar los reactivos necesarios para seguir realizando las pruebas de laboratorio, ya que si bien actualmente hay suficientes, se necesita ampliar la realización de los diagnósticos, ya que una detección temprana ayudará a mitigar los contagios.

“Y si no lo pueden hacer, no nos sigan dilatando, díganle la verdad al presidente; díganle la verdad a la Gobernadora”, espetó el secretario de salud del gobierno de Sonora, sin que tengamos idea si sus exigencias serán tomadas en cuenta, porque eso de ampliar la realización de diagnósticos no es lo suyo del subsecretario Hugo López Gatell.

En fin, este espacio se declara firmemente convencido que en eso del distanciamiento social, del QUÉDATE EN CASA, de la cuarentena y de cualquier medida que reduzca la posibilidad de contagio hay que ir hasta donde tope y debe ser cuanto antes, porque no es posible que frente a la irresponsabilidad de algunos, haya personal médico y sanitario que se fleta largas guardias arriesgándose incluso a ser contagiados, y en ese segmento también vamos a ubicar al personal policiaco también comprometido en esa divisa. A todos ellos nuestro reconocimiento.

Lo cierto es que valga más que todos nos pongamos las pilas, porque a partir de este lunes se profundizan y endurecen las medidas para sacar a más gente de las calles, de acuerdo a la circular firmada por el Secretario de Finanzas, Raúl Navarro Gallegos, para que se quede en su casa personal de gobierno no esencial y con cierto perfil que lo hace susceptible factor de riesgo de contagiar y ser contagiado, sin que se descuiden áreas sustantivas del Gobierno del Estado.

La cosa va en serio y hay que tomar las cosas así, con seriedad y en ese contexto tan complejo y riesgoso, este lunes se cumplen 26 años de la marranada perpetrada en contra de Luis Donaldo Colosio Murrieta en Lomas Taurinas, Tijuana, hecho que marcó a toda una generación de mexicanos.

Ese miércoles 23 de marzo de 1994 a las 17:12 horas, hora del Pacífico, 19:12 horas, hora de la Ciudad de México, ocurrió uno de los actos más infamantes de la historia de México y este lunes será recordado en todo el país, que tratándose de Hermosillo, la Fundación Colosio que preside Bulmaro Pacheco ha organizado un ceremonial que cumplirá con los requerimientos sanitarios.

Y en párrafos atrás citábamos a “El Pato” y su encontronazo con la estrategia anticoronavirus y ya estábamos por cerrar este despacho cuando nos percatamos de un tuit donde el dirigente del PRI anuncia que este lunes acudirá al Instituto Estatal Electoral para exigir la cancelación de prerrogativas a los partidos políticos, para sumar esos recursos a la atención de la emergencia económica que precederá a la pandemia, convocando a otros partidos a respaldar dicha propuesta.

Y finalizamos con la novedad más novedosa que ofrece el incompetente que despacha en Palacio Nacional: por fin este domingo advierte como posible que México y los mexicanos enfrentemos problemas económicos en los siguientes meses a causa de la pandemia. Así de desfasado anda.