Terminó una semana de rumores, de errores y rectificaciones en un ambiente de malos presagios

2019-11-04 | Mario Rivas Hernández | Columna
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Rumbos/Mario Rivas Hernández

¡UFFF! ¡QUE SEMANA, SEÑOR MÍO! ¡QUE SEMANA! ¿Se tambalea la Cuarta Transformación?

Yo diría que todavía no.

Pero hay síntomas. Se perciben. Se oyen rumores. El país se estremece y la gente se sobrecoge de miedo. Hay incertidumbre y nadie sabe por qué. Nunca lo ha vivido, no sabe qué se siente cuando peligra una democracia y las instituciones de un país.

Particularmente, pienso que los que profetizaron que el jueves 17 de octubre sería el referente “antes y después” en la historia de México, tenían razón.

Y es que, la verdad sea dicha, el país cambió desde el llamado “jueves negro”.

Usted no me dejará mentir: desde ese jueves las cosas se vienen abajo. Se desmoronaron como fichas de dominó derrumbadas por la fuerza de las inercias.

Lo de Culiacán, no termina. Se recicla día con día. Lo más grave es que son los propios protagonistas de “muy arriba” los que siguen cometiendo un error sobre otro.

No ha habido un solo personaje del poder que no haya metido la pata sobre lo que sucedió en Culiacán.

¡Todos se han equivocado!

Muchos afirmaron que el Caso Culiacán se desinflaría con el pasó de los días. Que así sucedía siempre.

Pero esta vez no sucedió.

El primero en cometer errores fue el Presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR. Puso al Ejército en evidencia a través de su Comandante Secretario. Eso, para la alta oficialidad, es sencillamente inaceptable.

¿Cómo ordenarle al Secretario de la Defensa, en plena “mañanera”, que revelara cómo se llama el militar que dirigió la operación para detener a OVIDIO GUZMÁN LÓPEZ?

López Obrador lo hizo. El General Secretario, que ya se había sentado, regresó al micrófono y, por esa lealtad a toda prueba a la investidura presidencial, tuvo que revelar el nombre del Teniente Coronel Verde.

Y esto molestó sobremanera no solo a una gran porción de la sociedad mexicana sino de la casi totalidad de los militares del país.

Fue increíble el error del Presidente, llevado por su desbordado ego y abultado protagonismo.

Debido a que ya no estoy viendo todos los días las “mañaneras”, ese día—creo que fue el jueves pasado—no fui testigo de este sainete. Pero después me llegó el video.

Y luego las pretendidas correcciones que sumaban otros errores sobre los que se intentaba aclarar.

Y fue cuando se supo lo del desayuno de lo más granado de la oficialidad castrense.

CARLOS FAZIO, el autor del artículo, narra cómo discurrió la reunión-desayuno. El platillo fuerte fue el discurso del General divisionario CARLOS DEMETRIO GAYTÁN OCHOA.

Duro, claridoso, institucional pero sencillo y entendible en el mensaje.

No mencionó nombres pero nadie tuvo dudas a quienes se estaba refiriendo.

Nunca antes, ni en los tiempos de la borrasca echeverriana, se dio un—o al menos nunca se supo— cónclave castrense de la envergadura del que se registró el 22 de octubre.

No trascendió de inmediato por eso cuando AMLO a través de su cuenta de twitter envió varios tuits aludiendo a un tema que en México tradicionalmente siempre fue tabú, nadie sabía a que se refería.

¿Golpe de Estado? ¿A cuenta de qué?, se preguntaban. Me preguntaba.

Esa expresión ha sido maldita en México desde el cuartelazo contra Madero, a principios del siglo XX.

¿Por qué el Presidente mencionaba la frase maldecida? ¿Qué está pasando en la trastienda del poder?

Los tuits del Presidente no tenían ninguna explicación. Fue entonces que me llegó el reporte de una de mis fuentes. “Esto lo explica todo”, rezaba el titular del texto.

Me estaba enviando el artículo de Carlos Fazio. Leía lo uno y lo otro, incluyendo la Fábula de Esopo.

Pero por si faltaba algo para completar la confusión y los temores que se iban acumulando en nuestro fuero interno, surgen los insólitos errores de doña OLGA SÁNCHEZ CORDERO, la Secretaria de Gobernación.

Vi y escuché las imágenes de su charla “de cuates” con el flamante Gobernador de Baja California, JAIME BONILLA. Y con gran tristeza, observé la ligereza e ingenuidad pero también la falsedad, de doña Olga. ¡No daba crédito a lo que estaba viendo, a lo que estaba escuchando! Doña Olga dándole coba a Bonilla sobre las chapucerías del Congreso del Estado para reformar la Constitución Local y aumentar de dos a cinco años al mandato del empresario.

Avaló la exministra la vigencia del mandato de cinco años, riéndose mientras lo decía y mientras Bonilla celebraba sus palabras. “Con esto me doy por bien servido aunque no me den los cinco años”, exclamó y todos festejaron con una explosiva carcajada.

Ingenuamente, creí que con esto terminaba una semana de calamidades. Me equivoqué.

Luego sobrevino la pretendida rectificación de doña Olga. Salió peor el remedio que la enfermedad.

Y el presidente, echándole gasolina a la hoguera por las mañanas. Y el fuego se reavivaba.

Citó una frase de don GUSTAVO MADERO, hermano de FRANCISCO I. MADERO, sobre la actitud desleal y vergonzante de los periodistas que durante décadas había vivido bajo la represión del dictador PORFIRIO DÍAZ. Cuando llega don Francisco al poder, les quita el bozal a los perros y estos le muerden la mano al que los desbozaló.

Fue una directa alusión a los comunicadores que critican al actual gobierno.

Ese día, AMLO perdió, peligrosamente, los estribos.

La semana ya concluyó. Pero el peligro sigue acechando.

¿Qué sigue, caro lector? ¿Qué sigue?

El tiempo lo dirá.

En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

¡POR LAS TRIPAS DE SATANAS! El oso de la semana que acaba de terminar, lo dio el periodista FEDERICO ARREOLA, con un artículo donde rinde culto a la personalidad presidencial, por su valerosa actitud en el caso Culiacán…

Ante esto, el político sinaloense JUAN BURGOS, hizo estallar un tuitt dirigido a Federico Arreola con palabras más o menos como estas: “No hay palabras para calificar lo que escribiste. Solo me queda decirte que vaya a tiznar a tu M…”…

¿Alguna duda que este país se ha polarizado?...

MIENTRAS TANTO, EN HERMOSILLO RESULTO un éxito completo la presentación de MARTIN URIETA, Secretario de Cultura del Comité Ejecutivo Nacional de la CNC, y famoso compositor michoacano, con quien muchos de los que asistieron y de quienes no pudimos asistir, han tenido algún encuentro, ya por simple coincidencia, ya por afinidad de ideas de eventos que en su momento fueron relevantes…

El formato en su plática del jueves en la tarde en el CDE del PRI, muy ameno, muy anecdótico, mientras ARTEMIO GUERRERO, exalcalde de Yécora, dejaba escuchar su potente voz interpretando lo más granado del reporterio musical de Martín… Bien por BULMARO PACHECO, que logró una muy buena convocatoria…

Es todo.

Le abrazo.

m.rivastribuna@gmail.com