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Claudia Landavazo comparte una relatoría sobre el Primer Encuentro Regional de Coreografía Contemporánea 2019

2019-03-14 | Tomado de internet | Sección: Te Recomendamos

La primera actividad del Encuentro fue una charla a cargo del maestro Rolando Beattie que tuvo lugar en la sala Luis López Álvarez, en las instalaciones de la Casa de la Cultura, espacio sede del Encuentro.

Por Claudia Landavazo

Del 8 al 10 de marzo de este recién iniciado 2019, tuvo lugar en Hermosillo Sonora el I Encuentro Regional de Coreografía Contemporánea, iniciativa del Instituto Sonorense de Cultura (ISC) como propuesta de fortalecimiento a la cultura de la danza en la región Noroeste, de reconocimiento del trabajo escénico y como una manera de propiciar espacios para compartir experiencias.

Carolina Ferrá, coreógrafa y actual titular del Departamento de Danza del ISC, junto con Laura Ríos, y el apoyo solidario de Ana Karina Loaeza y Frank Nevárez, fueron responsables de la gestión y realización de este evento, que logró convocar y recibir en nuestra ciudad a coreógrafos y bailarines de los estados de Sonora, Sinaloa y Baja California, a tres talleristas provenientes de Rosarito, Oaxaca y CDMX, además de una moderadora- relatora (que soy yo).

Día 1

La primera actividad del Encuentro fue una charla a cargo del maestro Rolando Beattie que tuvo lugar en la sala Luis López Álvarez, en las instalaciones de la Casa de la Cultura, espacio sede del Encuentro.

Rolando es un creador multifacético y de amplia influencia en el desarrollo de la danza contemporánea en México, con un carisma arrollador, una presencia cautivadora y una forma de compartirse de manera generosa y lúdica, detonó desde sus primeras palabras un clima de espontaneidad y convivencia ligera en la numerosa audiencia que lo escuchaba con atención y curiosidad. Este clima estuvo presente durante los poco más de 60 minutos que duró la charla, con todo y lo ríspido del tema que surgió de manera inmediata por parte del joven audiencia, tema que no podía pasar desapercibido en un encuentro de danza contemporánea, justo en estos días, en este país: El no tan bien ponderado Foro de Consulta para la comunidad Artística y 30 aniversario del FONCA realizado en la CDMX el día anterior 7 de marzo.

Este tema en definitiva requiere un espacio propio, pero por lo pronto de esta charla se destacaron los siguientes aspectos para reflexionar:

· La ausencia en el Foro del titular del FONCA Mario Bellatin

· La sensación de que se está ejerciendo por parte de los actuales directivos del FONCA a partir de estadísticas incompletas y parcializadas, una división tendenciosa entre los artistas y agrupaciones que a lo largo de 30 años han sido beneficiados por el FONCA y los que no.

· La falta de transparencia en el primer filtro administrativo para la selección de los proyectos para el programa de México en Escena.

La contraparte o la visión esperanzadora ante este panorama nacional que surgió de la charla y el diálogo con los asistentes, podría resumirla en la invitación por parte de Rolando Beattie hacia los jóvenes artistas, a regresar a la poesía en sus vidas, en sus carreras, en sus obras y a reconocer el potencial del arte, de la danza y del cuerpo como resistencias a los límites y obstáculos que se nos imponen desde territorios ajenos.

Primera función, Teatro de la ciudad

Arrancamos con una breve y emotiva ceremonia de Inauguración con la presencia del Director del ISC, Mario Welfo Álvarez Beltrán; Marianna González Gastélum, Coordinadora de Artes; Shantí Vera, representante del jurado; y Carolina Ferrá, Coordinadora de danza, quien dirigió una cita de Antonio Gramsci a los jóvenes artistas presentes en el teatro:

“Instrúyanse porque necesitamos toda nuestra inteligencia. Conmuévanse porque necesitamos todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitamos toda nuestra fuerza.”

La primera coreografía fue Vorágine de Pedro Núñez con el grupo Dédalo Artes Escénicas:

Dos hombres, dos mujeres y cuatro sillas, un juego plástico con el espacio, el objeto y una corporalidad que nos reitera la impostura, la insatisfacción y la ausencia de un lugar donde estos personajes logren algún acuerdo o alguna posibilidad de entrar en relación con el otro.

Seguida de la pieza Grasp/Aferrar de Isaac Chau con el grupo Núcleo Antares:

Una pequeña plataforma cúbica como metáfora del universo donde dos personajes femeninos se relacionan desde la ambigüedad y el peligroso cruce del cuidado y la manipulación, una relación de poder que según el coreógrafo puede estar presente en muchos de los territorios relacionales que vivimos de manera cotidiana: La pareja, el trabajo, la familia, las amistades. Cabe destacar la impecable interpretación de Miranda García y Zulema Campoy, y el innegable sello distintivo de Antares tanto en la temática, como en la estética, y naturalmente en las corporalidades y presencia escénica de las bailarinas.

Para cerrar Vértigo cantando de Aldo Siles con el grupo Vértigo

Esta pieza pone en escena la presencia de 6 seres que se relacionan entre sí, a través de secuencias de movimientos y desplazamientos en el espacio, principios básicos de un ejercicio coreográfico cuyo principal valor, para mí, radica en la energía y entrega del grupo de jóvenes intérpretes en formación que empiezan a experimentar justamente el vértigo de la escena.

De esta noche inaugural, me llama la atención la ausencia de una generación más joven de coreógrafos sonorenses que, de hecho, están trabajando activamente los últimos años, sería interesante platicar al respecto con el jurado que dictaminó esta selección durante el primer filtro del Encuentro donde participaron 15 propuestas. Quizá este sería uno de los puntos para afinar en la próxima edición.

Día 2

El sábado 9 de marzo a las 8 30 de la mañana arrancaron los talleres que se ofrecieron de manera gratuita a la comunidad dancística:

Correspondencias facilitado por Daniela Vásquez, El cuerpo vacío laboratorio de pensamiento en acción por Shantí Vera y Herramientas coreográficas por Rolando Beattie.

Los tres talleres contaron con una numerosa y entusiasta asistencia, pude disfrutar de la energía vital generada individual y grupalmente, tuve el placer de ver y sentir cuerpos fluyendo en su elemento que es la danza, desplazándose, reflexionándose, transformándose, descubriendo posicionamientos, experimentando con total disposición las visiones de Daniela, Shantí y Rolando, confirmando el poder del cuerpo, del colectivo y del movimiento para generar vida, vida plena y libre al menos mientras bailamos.

La charla del sábado fue con Shantí Vera, director del Festival 4x4 y de la compañía del mismo nombre, Shantí nos compartió desde su muy particular y apasionante filosofía, lo que ha sido la experiencia de ir descubriendo a lo largo de 10 años ( edad que el festival cumplió en el 2018) lo que es importante para él y para todo el equipo que lo acompaña y la manera en que el cuerpo puede ser el medio para pensarlo, desarrollarlo y sobre todo compartirlo; vimos imágenes de la última edición realizada en San Cristóbal de las Casas y en Macondo, comunidad donde se albergan y conviven los participantes. Entre infinidad de sensaciones y posibilidades que esa experiencia nos generaba, me parece que lo más trascendente de la charla fue un espíritu de libertad y agenciamiento que Shantí contagia de manera muy orgánica y natural en una conversación con él o al dar una clase. Me quedo con una metáfora poderosa que expresó de esta manera “El sistema nos da la opción de adquirir conocimientos como si fueran autopistas, para cada autopista necesitas un vehículo determinado, yo creo que con el cuerpo podemos transitar en el campo, abrir espacios y relacionarnos con lo que vaya aconteciendo”

Después de la charla nos mudamos a la terraza de la Casa de la Cultura a disfrutar de una tradicional carnita asada y a abrir pista para bailar sin instrucciones ni premisas, cerrando con broche de oro la segunda jornada.

Día 3

Con el mismo entusiasmo del sábado, los asistentes (con todo y desvelada) volvieron a poblar los talleres del domingo, manifestando verbal y corporalmente la grata experiencia vivida y el deseo de volver a tener a estos maestr@s en Hermosillo.

La charla de esta tarde correspondió a la bailarina y coreógrafa Daniela Vázquez, cuya energía fresca y vibrante conmovió a los asistentes y nos llevó a través de su experiencia e historia de vida, al territorio de las preguntas: ¿Qué es lo que me constituye en este momento como persona-artista? ¿Qué es importante para mí, de qué quiero hablar o sobre qué me quiero preguntar a través de mi trabajo creativo? Usando la metáfora de la vida y de la profesión como un viaje perpetuo, nos llevó a imaginar cual quisiéramos que fuera nuestra siguiente escala. En el transcurso de una hora fui testigo de cómo las miradas de los asistentes se fueron mimetizando con el brillo de la mirada de Daniela, esta poderosa joven-mujer-artista que seguramente nos depara danza, de esa que nos toca y nos transforma.

A las 19:00 horas inició la última función del Encuentro en el Teatro de la Ciudad, en esta ocasión participaron propuestas de Sinaloa y Baja California:

La compañía de Baja California Bajo la lápida, con la coreografía Santos de Armando Leal Sánchez, una propuesta que, de menos, resulta intrigante por los cruces entre lo religioso y lo erótico, se percibe una búsqueda arriesgada con demasiado apoyo aún en los signos más inmediatos de ambos territorios, sin embargo, hay imágenes poderosas en las que desde mi apreciación radica el germen de una estética con posibilidades.

De Sinaloa, la pieza Algo harías de Vanessa Castruita, cuyo foco está puesto en el fenómeno del feminicidio en nuestro país, particularmente en Sinaloa, un intento coreográfico con un interés genuino de denuncia social que se agradece en un mar nacional de propuestas desconectadas de nuestros contextos. Percibo en este trabajo una distancia que podría ser menor entre la palabra y el cuerpo, cuyo acercamiento probablemente se irá encontrando si la coreógrafa continúa en esta búsqueda. Es de felicitar también un equipo de bailarinas que acompañan con convicción y talento la dirección de Vanessa.

Para finalizar, contamos con la participación del grupo La chorcha, también de Sinaloa con la pieza Isadora de Daniel Lugo, un coreógrafo cuya personalidad determinada y entusiasta se manifestó en su activa participación en las charlas. Esta pieza podría ser una alegoría visual y ligeramente macabra de la muerte de Isadora Duncan, cuyas circunstancias son ampliamente conocidas: Isadora murió ahorcada por una mascada que tenía en su cuello y que se enredó en la llanta del vehículo en marcha que ella manejaba. Con un evidente conocimiento de la construcción visual, Daniel nos va llevando a tal desenlace a través de imágenes que integran impecablemente todos los elementos que constituyen la escena, me llama la atención la propuesta de una discreta pero eficiente corporalidad, que nunca se vuelve protagonista, se mantiene (para mí de manera asertiva) siempre en función de la construcción plástica.

La noche en el teatro cerró con el anuncio por parte de Shantí Vera, como representante del jurado, de los trabajos cuyos coreógrafos e intérpretes participarán en la etapa final del Encuentro a realizarse esta semana en Los Cabos, Baja California, dónde los coreógrafos seleccionados compartirán sus herramientas coreográficas con la comunidad dancística de dicha localidad.

Shantí aclaró que el trabajo de selección por parte del jurado sólo abarcó las piezas de los coreógrafos sonorenses Isac Chau, Aldo Siles y Pedro Núñez, de las cuales fue Isaac Chau con Grasp/Aferrar el acreedor al viaje, ya que los grupos de Sinaloa y Baja California que van a los Cabos estaban decididos previamente, debido a circunstancias y acuerdos particulares de los participantes y sus localidades.

El mensaje durante la clausura del evento por parte de la Coordinación de danza y Dirección de artes del ISC, enfatizó la exitosa convocatoria del Primer Encuentro, dada la presencia de jóvenes bailarines de municipios como Guaymas y Ciudad Obregón que participaron activamente en las charlas y talleres, así como en el interés por parte de la comunidad dancística de la región del Noroeste en generar alternativas de convivencia, acompañamiento e intercambio artístico al margen de los criterios de competencia que otros eventos ponderan.

Para mí la experiencia como participante en este Encuentro, desde la conversación y la escucha, me deja profundamente conmovida y entusiasmada ante una comunidad fuerte de jóvenes que deciden apasionadamente como la danza empieza a ser su camino; admirada de la claridad y el arrojo de Shantí y Daniela, llena de respeto ante Rolando por su vida y presencia sólida y creativa en la danza; y sumamente agradecida por la confianza de Carolina al invitarme, a quien le deseo de todo corazón, además de su labor como coreógrafa, una exitosa y brillante carrera en la gestión pública que ahora inicia.

*Bailarina, actriz, coreógrafa, coordinadora de grupos y articulista.