Un zape a los rojos…

2021-10-25 | Armando Vásquez A. | Columna Archivo Confidencial
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LE ENCANTA alborotar la bitachera a un AMLO que o bien lo hace para llamar la atención, desviarla mediante cortinas de humo con miras a un tema mayor a futuro cercano, o bien, simplemente porque se le dio la gana como siempre y sin temor alguno a la crítica, a las reacciones posteriores o a posibles nacimientos de movimientos. Así es él, ave de tempestades.

Critico a todas las universidades, pero sobre todo a la UNAM, de haber sido cooptadas y sometidas por el pensamiento neoliberal impulsado por Salinas. Les tachó de haberse derechizado, que afectaron a dos generaciones y perdieron su esencia de formación de cuadros y profesionales para servir al pueblo. Sostuvo que ya no hay los economistas, sociólogos, politólogos y abogados de antes, por lo que tampoco hay derecho constitucional, y “el derecho agrario es historia”. https://bit.ly/3Cfii7w

Lo curioso es que quienes siempre cargaron con la bandera del cambio en las universidades públicas –vía sindicatos u organizaciones de maestros y de alumnos--, de apoyo al pueblo, de la lucha de clases e incremento del odio obrero-patronal para lograr la dictadura del proletariado, fueron los llamados, rojos, activistas, neo y/o izquierdistas, socialistas, comunistas, marxistas o como usted quiera llamarles.

Por lo que entiendo, a este conglomerado se está refiriendo López más que a las autoridades universitarias, que, curiosamente, se encuentran en manos de rojos, rosas, rabanitos –o, insisto, como quiera llamarles--, que en los setentas fueron realmente activistas y que ahora ocupan las cúpulas de las universidades.

¿Por qué ellos?, porque hicieron su modus vivendi dentro de las universidades, como maestros o directivos –y algunos duraban hasta quince años para egresar convirtiéndose en alumnos fósiles universitarios, tipo Amlo, curiosamente--, de tal forma que ¿a quiénes más les queda la regañada presidencial?

Y para reforzar esto basta con señalar que quienes, de alguna manera se dedicaban a contrariar las ideologías marxistas en las universidades, catalogados como derechistas, al egresar se integraban al ámbito laboral o bien, conformaban empresas, pero no regresaban de revoltosos a las universidades, ¿para qué si fue solo un lapso en sus vidas y a otra cosa mariposa?

Esto me recuerda la película El Bulto, cuando un personaje de izquierda es golpeado en la matanza del halconazo en 1971 y cae en coma despertando 20 años después, sufriendo para adaptarse a la nueva realidad, siempre con un carácter de odio acendrado, frustrado, porque descubrió que sus compañeros, antes izquierdistas, ahora eran profesionistas o burócratas, absorbidos por el “sistema” y quienes habían olvidado sus ideales de juventud. Buena película, cuya argumentación se parece a lo que ahora alega López Obrador.

Por supuesto que diferentes actores de la UNAM levantaron su queja de ese reducto que en este ciclo escolar 20-21 cuenta con 366 mil 930 alumnos: 30,792 de posgrado, 226,575 de licenciatura y 108,802 de bachillerato y 761 técnicos. A su vez cuenta con 41 mil 332 profesores de los cuales ​ 12 mil 438 son de tiempo completo que son atendidos por 30 mil 406 empleados administrativos.

Estamos hablando de que la comunidad de la universidad más grande de América Latina la componen poco más de 438 mil personas, sin contar padres de familia ni el contacto con ex alumnos vía extensión universitaria.

Esa monstruo necesita de procesos de mayor profundidad para ser movilizado mediante políticas gubernamentales que afecten directamente al estudiantado. Usted sabe lector, que ya se han generado movimientos a partir de la intromisión de políticos a este tipo de instituciones.

En la semana vamos a ver si prende esta bitachera Lópezobradorista quien, de seguro va a cerrar este capítulo con algún dicho de los que acostumbra.

¿Pero qué enseñanza deja tocar el tema de las universidades?

1.- Las universidades públicas están pasando por su peor fase al restarle el gobierno federal vía Hacienda, a los maestros y administrativos, hasta un 30 por ciento de su ingreso mensual pues rompieron los convenios estado-federación de pago del ISR. Ahora lo hacen directo y a lo chino. Les urge captar recursos pues hay programas sociales que hay que mantener. Póngale un asterisco a este comentario.

2.- A su vez, quienes manejan la parte seria en torno a este tipo de temas, están colocando en el ojo de la opinión las cien universidades Benito Juárez que además de tacharlas de ser patito se le ha señalado como un gran fraude pues no habrá empresas que quieran contratar a sus alumnos por no contar con los parámetros mínimos de aceptación a menos que sea el gobierno el que les dé chamba.

El hecho es que al momento de colocar en la palestra el tema de las universidades dependerá de los afectados que el tema siga y siga o bien, muera, una vez que Amlo considere que dejó de ser prioritario.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones…

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