Un fiscal acorde a los nuevos tiempos

2018-11-08 | Armando Vásquez A. | Columna Archivo Confidencial
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SIEMPRE SE HA DICHO QUE la fuerza del Estado es superior a cualquier banda delincuencial.

Lo entiendo logísticamente pues el aspecto presupuestario permite que, mientras los criminales deben realizar más actos delincuenciales para subsistir en el mantenimiento de su ejército de malandros, con todos los riesgos que ello significa, el Estado pues tiene suficiencia presupuestaria en ese aspecto. Punto para el Estado.

Sin embargo, conocido es que la contaminación de bandos medios y de agentes del ministerio público que permiten la impunidad (es decir lentitud en ejecución de la justicia o bien, manipulación de las averiguaciones previas para que el resultado o castigo sea menor al delito cometido), lo cual convierte ese esquema en la primer espiral (la segunda es en los juzgados pero como efecto) de procesos que conforman sistemas basados en procedimientos raros que crean una ley no escrita que conlleva a la conformación de una complicidad de parte de quienes debieran apoyarse en la ley para lograr esa mencionada justicia.

¿Me explico?

Esta complicidad que conlleva a la impunidad, no podrá, insisto, ser atacada eficazmente por una persona, en este caso quien sea el próximo fiscal del Estado, si tomamos en cuenta que el entorno que rodea a los hacedores de la justicia les es adverso de manera política, económica y social.

Claro, es un problema complejo que debe atenderse, pero en lo personal no creo que nueve años puedan ser soportados por una solo individuo que esté al frente de la fiscalía, es más, las presiones que vivirá quien sea fiscal lo van a enfermar, por eso no es sano lo de los nueve años. Por Dios. Allí va a morir por causas naturales quien ocupe este cargo.

Es más, imagínese no poder dormir por estar atento al llamado al celular a todas horas, incluyendo las madrugadas, porque ocurrió una desgracia delincuencial, pero ¡todos los días!. Es de locos y luego atender a la prensa y claro, las presiones sociales y de quienes detentan el poder… por un salario mensual que no es muy atractivo que digamos, inferior a 108 mil pesos. Pues no.

Pero en fin, ya hay tres personajes sonorenses –de cuarenta--, que van en la recta final. Todos cuentan con una excelente currícula…pero.

Se encuentra una dama de nombre Claudia Indira Contreras Córdova quien actualmente es Vicefiscal de Feminicidios y Delitos por Razones de Género. Es decir, está enrolada en la administración actual. El detalle es que su nombre apareció hace unos días en una narco manta colgada en un puente de Hermosillo y firmada por un cartel de Jalisco, lo cual lleva al sospechosismo.

No la conozco, no me consta y hasta molesta que la hayan inmiscuido junto con otros en esa narco manta, es más, ya dijo el diputado Fofo Lizárraga del PT que piensa apoyarla y hacer labor para que sea la ungida. De hecho, toda su vida la ha cursado en el interior de la fiscalía estatal desde muy joven según su currícula.

Luego tenemos a Rafael Ramírez Leyva, excelente maestro de leyes en la Unison, le intelige muy bien a esto de la impartición de justicia desde el área jurídica, fuera de su preparación de los elementos de seguridad pública pues dirigió la escuela del Isspe. Pero como María Dolores del Río dijo en su momento buscará que el ámbito partidista de los aspirantes sea una limitante para no elegirlo lo cual en verdad no creo que influya en su posible designación.

Y luego tenemos a Jesús Cabanillas, quien desde 2010 ha trabajado para la Comisión Nacional de Derechos Humanos en el municipio de Nogales como coordinador de la Oficina en la Quinta Visitaduría General. Es un personaje muy preparado en diferentes rubros, amén de haber sido agente del ministerio público y una serie de cargos más relacionado con la impartición de justicia.

Le han querido encasquetar su cercanía con algunos funcionarios del actual gobierno, pero en verdad tiene poco peso esa aseveración toda vez que Cabanillas ya era funcionario de la CNDH desde mucho antes de lo que se le menciona.

Vale la pena señalar que tiene a su favor una coyuntura especial. A nivel nacional, el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador busca borrar del ánimo mundial que México cuente con representantes de la justicia que no respeten los derechos humanos.

Incluso, el nombre de Raúl Ramírez, ex titular de la CEDH en Sonora, se metió en esto de ocupar el cargo de fiscal, de hecho se manejó la posibilidad de un acuerdo con Alfonso Durazo en este aspecto pero al no ser acorde a los tiempos políticos actuales, ahora se ha escuchado que existe la posibilidad de que Ramírez ocupe la Secretaría de Seguridad Pública lo cual traería en consecuencia amplios apoyos federales para Sonora lo cual, a final de cuentas, es lo que importa.

Hasta donde tengo entendido, los tres personajes serán entrevistados por la comisión de diputados respectivos el próximo lunes y martes, de tal forma que el jueves los diputados tomarán una decisión.

Independiente de quien sea y de las coyunturas políticas que existen, insisto, deberían de cambiar la ley y conformar una vice procuraduría pues tanta responsabilidad en una persona pesa, enferma, destroza el espíritu y la productividad pues no es posible soportar tanto tiempo una tarea de tal trascendencia durante nueve años. No es bueno para quien sea fiscal, ni para la familia que le rodea. Es algo que deberían de pensar seriamente los diputados.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 30 años de experiencia en medios escritos y de Internet, cuenta con posgrado en Administración Pública y Privada.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden