¿Sera la solución, que las fuerzas federales encabecen la seguridad pública en Sonora?

2018-10-11 | Miguel Ángel Vega C. | Columna
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I T I N E R A R I O……

Miguel Angel Vega C.

La decisión del Congreso del Estado, de exhortar al Gobierno Federal que aun encabeza el presidente ENRIQUE PEÑA NIETO, para que se haga cargo de la seguridad en Sonora, es un tema tan trascendental que repercute a nivel intencional. La pregunta es: ¿Será esa la solución a los problemas tan agudos de violencia que se han dejado sentir en la entidad, sobre todo en los últimos meses? En el tema hay algunas verdades tangibles como el hecho de que la violencia en algunos municipios como Cajeme, Guaymas y Hermosillo, ha llegado a grados intolerables. Como también es verdad que el hecho de que las policías de los tres niveles de gobierno se han visto rebasadas en mucho por el crimen organizado. Rebasados en armamento, en capacidad de respuesta, en el estado de los vehículos que conducen y rebasados hasta en la disponibilidad de balas, porque mientras a los agentes les pichicatean los tiros, los criminales se dan el lujo de disparar decenas o centenas de balazos en una ejecución, donde no se requiere tanta pólvora, pero como que eso lleva el mensaje de que ellos pueden mas que cualquiera. Y si eso fuera poco los malandros llevan como ventaja el factor sorpresa, porque mientras ellos andan vestidos de civiles y en carros particulares sin logos, los agentes andan uniformados y en patrullas con insignias oficiales, siendo blancos fáciles de ganarles el jalón a la hora del ataque. Y otro factor a favor del crimen es que generalmente cargan a jóvenes drogados con buenos sueldos y con toda la adrenalina encima, en tanto los agentes policiacos ganan salarios de hambre, andan en sus cinco sentidos (con sus deshonrosas excepciones) y por lo tanto, la piensan dos veces para poner en riesgo su vida. Otra gran verdad, es que hay estados como Michoacán y Guerrero, entre otros, donde prácticamente ya el gobierno federal se hizo cargo de la seguridad pública y los resultados no son halagadores, a lo contrario, la seguridad de los ciudadanos está peor que en estas tierras. Por eso no sabemos hasta donde sea positivo el hecho de que la coordinadora de la bancada de Morena, ERNESTINA CASTRO VALENZUELA, haya metido esa iniciativa al congreso local y le haya aplicado la aplanadora por primera vez, porque ahora sí a diferencia de otras sesiones anteriores, votaron todos sus aliados a favor tanto del PT que encabeza RODOLFO LIZARRAGA ARELLANO, como del PES, que coordina el profesor oriundo de San Ignacio Río Muerto, JESUS ALONSO MONTES PIÑA, pero además se les unió la diputada solitaria de Movimiento Ciudadano, MARIA DOLORES DEL RIO SANCHEZ, lo cual es histórico tanto porque con ella se completan las dos terceras partes que Morena ansiaba en el Congreso, como el tamaño de las negociaciones que debieron haber surgido para que aceptara votar a favor de la coalición “Juntos Haremos Historia”. Aunque ojo, lo que hicieron no deja de ser solo un exhorto. Por otra parte, la gobernadora CLAUDIA PAVLOVICH ARELLANO, hacía unas horas se había reunido en México con el presidente electo ANDRES MANUEL LOPEZ OBRADOR, con quien analizó varios temas en bien de los sonorenses y tenía en puerta una reunión con el futuro secretario de seguridad pública federal ALFONSO DURAZO MONTAÑO, donde el tema puntal es la seguridad en Sonora. Seguramente por eso y por otras razones, los diputados priistas cajemenses ROGELIO DIAZ BROWN y ARMANDO ALCALA ALCARAZ, votaron en contra de la iniciativa, sabedores de que esos temas ya los cargaba en la agenda la mandataria estatal, aun cuando ambos por ser de estas tierras, han vivido en sangre propia, los altísimos índices de inseguridad y violencia que se viven aquí. De lo que sí estamos seguros es que a los sonorenses en general, pero sobre todos los hermosillenses, guaymenses y cajemenses, les importa un bledo quien dirija, maneje, ejerza o mandate la seguridad pública, cuando lo que verdaderamente piden de rodillas es que esta ola de muerte que en Cajeme ya le rosa a los 200 en lo que va del año y en Sonora a los mil, alguien la frene en seco. Los ciudadanos no solo se hartaron, sino que viven en la zozobra y el miedo tanto por ellos como por sus familias, de salir de sus casas y no saber si volverán con vida. Y sin salirnos del tema de la seguridad, le diremos que ya hay tres sonorenses que han expresado su intención de participar en las ternas para ocupar el cargo de fiscal general de justicia, como si todavía eso significara lo que significaba hace algunos años, o sea, el sacarse la lotería sin comprar cachito. Hoy convertirse en el fiscal de Sonora, equivale a sacarse la rifa del tigre, porque las cosas están feas, dado que la seguridad se le ha salido de control al gobierno. Entre los nombres que se mencionan insistentemente y que son figuras con trayectorias respetables, tenemos a WENSESLAO COTA MONTOYA, quien ya fue procurador de justicia, alcalde de Nogales, delegado de Segob, entre otros cargos que ha desempeñado. También se menciona a la LIC. CLAUDIA INDIRA CONTRERAS CORDOVA, quien ya funge como vicefiscal, conoce por dentro y por fuera la fiscalía, ha desempeñado otros cargos. Entre ellos, subdelegada en Cajeme, que la colocan como una buena prospecta y a eso agréguele su formalidad y el valor que ha demostrado en los cargos que ha ostentado. De igual manera se menciona al director jurídico del Gobierno Estatal IVAN JAIMES, con experiencia, aunque no tanta como los anteriores. Pero nos falta uno de los más conocidos, que se llama ABEL MURRIETA GUTIERREZ, con bastante experiencia y posiblemente con mas vagancia que todos en el buen sentido de la palabra. Ojo, todos los anteriores tienen por lo menos afinidad priista y algunos hasta con trayectoria en ese partido, por lo que difícilmente los aceptará la recién estrenada aplanadora de Morena. Sin embargo, hay otras opciones, en las personas de: El guaymense HECTOR HERNANDEZ GARCIA, el caborquense RENE LEON FELIX y el hermosillense AMADOR GUTIERREZ, pero sin dudar de que sea buenos ciudadanos, podemos decir que no son personajes reconocidos en el ámbito de la seguridad. Y es que, como fiscal general de justicia, a como están las cosas en Sonora, se ocupa alguien con los blanquillos bien puestos, con experiencia y sagacidad para sacar el buey de la barranca. Importantísimo es pedir a los 33 diputados del congreso del estado, que al menos por esta vez actúen sin pensar ni en su partido político, ni en su bancada, sino pensando en el grave problema de inseguridad que vivimos los sonorenses y que requiere de solución inmediata, donde los legisladores que se atrevan a politizar el tema, se harán acreedores al mayor de los repudios por parte de quienes habitamos estas benditas tierras. Y para despedirnos por hoy, le diremos que mientras escribíamos estos modestos renglones, en Obregón se tejía la balacera número 18 con el acribillado numero 11 en lo que va de Octubre.