Una legislatura folclórica

2018-10-04 | Armando Vásquez A. | Columna Archivo Confidencial
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EN NUESTRA VIDA de periodista he visto pasar unas doce legislaturas.

Ha habido de todo. Desde diputados con tercer año de primaria cumplida hasta gente con doctorado. Se han dado casos de cantantes muy buenos por cierto, bailarines, vaqueros, mal hablad@s, cómicos, caballeros de fina estampa, damas de buen ver, adultos muy mayores y personas muy jóvenes, de todo, pues, como en botica.

Pero siento que está en particular será genial por lo folclórico de los distintos personajes.

Ya supimos de damas diputadas que tomaron fotos del primer cheque y lo rolaron con una sonrisa de sorpresa en la cara ante la cantidad recibida... ¡Tanto!, llegaron a expresar.

También supimos de uno que otro que se presentó en estado inconveniente. Los hay aquellos que ni de broma piensan ponerse un traje de licenciado, aunque fuera licenciado maltrecho. Los hay que van con sombrero y botas y aquellos que gritan por gritar, desgañitándose, como si con ello cumplieran su labor, tal y como lo hacían durante sus campañas.

Aunado a ello, ya vimos también que la tónica será llevar damas gritonas que desde el espacio designado al público serán las encargadas de fustigar, hostigar, ensalzar o criticar a grito partido aquellas intervenciones que favorezcan o no a lo dicho por los diputados de Morena.

Por cierto, también hay legisladores que necesitan aprender a leer, no quisiera pensar en cómo andan de ortografía.

Por supuesto, se vendrá a su vez en cascada los señalamientos con lengua viperina que surgirán dentro y fuera del recinto legislativo cuando las agencias automotrices pongan a su disposición el carro que quieran y cuyas mensualidades serán descontadas directamente de su jugoso cheque.

Y como nadie les ha enseñado a saber administrar el dinero, sobre todo a quienes en su vida han contado con más de 100 mil pesos mensuales en la bolsa, aquello será un juego de vanidades, presunciones marca Acme.

De hecho, al subir de estatus y al obtener sus canonjías monetarias, van a empezar a vivir una escalada de endeudamiento tal que van a solicitar préstamos pues sus entradas serán insuficientes conforme a los gastos.

El error más común se reflejará en aquellos que adquieran casas, que sumados al gasto del carro y las juergas, van a requerir más y más dinero hasta llegar al grado que serán presa fácil y venderán hasta la lealtad a su partido.

Eso ya lo hemos visto antes y pobres de aquellos que se sientan caritas y empiecen a caminar por la vía de los placeres de la carne, serán los primeros en traicionar a su partido por una dadiva monetaria pues para ello no hay dinero que alcance.

También hay diputados en esta legislatura que piensan vender los diferentes productos que como mortales vendían desde su pequeña empresa, así que veremos mesas donde se podrán ver diferentes productos como bacanora, empanadas, jamoncillo, carne seca, etcétera, lo cual lo veremos más adelante sin duda alguna.

No tardan en darse las fiestas internas, con comilonas, festejos donde saldrán a relucir los gustos histriónicos de algunos que han trabajado en la farándula y claro, al compás del vino, saldrán aquello que no saben detenerse y que son buenos para los trancazos.

Por eso le digo que será una legisladora sui generis, muy diferente al resto de las que hemos vivido. Por eso darán buenos espectáculos, dignos de crónicas sabrosas y aunado a ello está el hecho de que al ser focalizados por la prensa, se siente plenos en su egoteca y esos reflectores no van a querer que se les quite de encima, por eso van a sufrir de declaracionitis como le ocurre a un Jacobo Mendoza que en su vida había sido tan solicitado.

Y los diputados por supuesto que se van a sentir machos y hembras alfas dejando volar su imaginación pensando ya en una candidatura por la alcaldía del municipio que les vio nacer. Inclusive hasta se van a creer con la capacidad suficiente para lograr ese objetivo.

Ya con dinero en la bolsa, sin hambre en la semana, van a cambiar desde su modito de andar, de hablar como si fueran conocedores plenos del tema que quiera tratar la prensa y claro está, con el suficiente poder para ser el centro de atención del populo y es cuando se van a subir a un ladrillo del cual será difícil que los bajen, producto propiamente del desconocimiento del comportamiento y manejo del poder.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 30 años de experiencia en medios escritos y de Internet, cuenta con posgrado en Administración Pública y Privada.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden