El Roberto multiplicado.

2018-04-17 | Soledad Durazo | Columna
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Soledad Durazo

Pregunté hace unos días a Roberto si ya tenía decidido su voto para la Presidencia de la República.

Roberto es sociólgo de profesión. Gusto de platicar con él con frecuencia porque siempre tiene un tono divertido o sarcástico para hablar de la política y de lxs politicxs.

Definido ya tiene su voto. Votará (hasta este momento) “Por AMLO. Y nomás lo haré por morbo. No creo en él mucho menos en la gente que le rodea. Pero votaré por morbo, nomás para desengañarme que es igual que todos los demás y que no es el salvador de este país como se vende y tanta gente lo compra”.

En terminos generales esa fue su respuesta.

La de Roberto, sin duda, es una postura que muchísima gente a estas alturas comparte.

¿Qué tan bueno o qué tan malo puede ser? Es una respuesta que alcanzaríamos a conocer una vez que ese escenario ahora imaginando, se volviese realidad.

¿Qué tan adecuada o no es llegar a la urna el próximo mes de julio con esa actitud? Personalmente no considero que sea adecuado; asumo sin embargo, que determinaciones de esta naturaleza se explican en el grado de descontento social que ahora experimentamos.

Muchas emociones se mezclan y quizá como nunca antes estas elecciones respondan más al voto emocional que en otras épocas.

¿Qué conviene más, votar con la razón o con la emoción? En sentido práctico creo que lo conveniente es lo primero porque precisa de un análisis de las propuestas y de las personas que las enarbolan.

La realidad es que las emociones nos llevan a cruzar la boleta.

¿Cuáles son las emociones que experimentamos ahora la sociedad mexicana? El enojo, la frustración, la insatisfacción, el miedo… son emociones negativas que mal canalizadas pueden derivar en una decisión inconveniente.

Estamos enojadxs por la situación del país, ¿Cómo convertir ese enojo en coraje para transformarnos?

Nos frustramos ante una realidad que visualizamos distinta a lo que obtuvimos ¿Cómo está nuestro nivel de participación a tiempo para cambiar la dinámica de las cosas?

La insatisfacción del día a día nos nubla muchas veces la capacidad creativa y nos impide encontrar o intentar diferentes formas de abordar las circunstancias.

El miedo nos paraliza, no nos mueve a actuar.

Todo esto nos impide ver las oportunidades y reconocer los logros. Hemos llegado a un nivel de descontento en el que nos regodeamos de nuestras desgracias y ya es deporte nacional repartir culpas y victimizarnos.

Urge reencontrarnos con nosotrxs mismxs como individuos. Retomar valores universales y hacerlos práctica diaria. Me resisto a perder la esperanza en la posibilidad de construir un México mejor para el presente que derive en un futuro más alentador. Y creo que una forma de construirlo empieza por una actitud responsable; crítica pero colaborativa y también un voto razonado que nos lleve a exigir, denunciar, presionar por los resultados que nos prometieron y que apoyamos; un voto razonado con nos permita decir acerté o me equivoqué; un voto razonado que nos de derecho a exigir.

¿Seguimos coincidiéndo? www.SoledadDurazo.com

@SoledadDurazo